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Una marca de tiza de 10.000 dólares

La vida de Charles Proteus Steinmetz es fascinante y podría alimentar multitud de novelas pero hoy quiero fijarme en una anécdota en particular. Es muy conocida y se cita en muchos libros de historia de la tecnología, pero desconocía la fuente original y por eso siempre quedaba olvidada en un cajón, aparcada. Ahora, por fin, he llegado al origen del asunto pero, antes, habrá quien se pregunte: ¿quién era el tal Steinmetz?

Estamos ante uno de los padres de la tecnología eléctrica del siglo XX. Trabajó en la General Electric y realizó importantes aportaciones en ingeniería eléctrica y matemáticas. De hecho, la expansión de la corriente alterna y su uso en la industria a gran escala en generadores, motores y todo tipo de aparatos fue impulsada precisamente por las aportaciones matemáticas y técnicas de Steinmetz, sobre todo relacionadas con la histéresis magnética. En otras palabras, cuando hoy día empleamos cualquier aparato eléctrico, debemos saber que no sólo gracias a Tesla funcionan los aparatos de corriente alterna sino que, junto a muchos otros, fue la importantísima aportación de Steinmetz, y sus más de 200 patentes, lo que nos ha hecho llegar hasta aquí.

En esta fotografía tomada en 1919 1921 durante una visita de importantes científicos de la época a la estación de radio de la compañía Marconi en New Brunswick, situada en New Jersey, vemos en el centro a Seteinmetz…

1921
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…sí, es ese curioso personaje de corta estatura que tiene a su derecha nada más y nada menos que a Albert Einstein y a Nikola Tesla. Steinmetz sufría de enanismo, deformación de columna y diversos problemas severos de salud, pero eso no le impidió llegar a ser considerado como uno de los más importantes ingenieros de su tiempo. Su estampa puede que no fuera muy común, pero su vida tampoco lo era. Steinmetz era muy dado a las excentricidades. Por ejemplo, nunca se dejaba ver sin sus curiosas gafas, de un estilo ya anticuado a principios del siglo XX, mucho más propias de décadas anteriores, ni sin sus eternos puros. Siempre se le podía ver con uno en la boca. Era muy divertido y afable pero, a la vez, resuelto y obstinado. No podía tener una mascota normal, por supuesto, así que durante un tiempo tuvo a su cargo a todo un monstruo de Gila, entre otros animales como cuervos, caimanes o una mona. En la General Electric siempre estaba ayudando a sus colegas, y todo el mundo le quería como si fuera alguien de sus propias familias. Pero además de ser alguien con una forma de ser realmente encantadora, también era un técnico implacable muy respetado. He aquí la anécdota a la que me refería. Aparece reflejada en una carta de Jack B. Scott a los editores de la revista LIFE en su edición del 14 de mayo de 1965. En esa carta, que traduzco libremente, se mencionaba lo siguiente:

Señores. En su artículo sobre Steinmetz (abril 23) mencionan una consulta que realizó Henry Ford. Mi padre, Burt Scott, que trabajó para Henry Ford durante muchos años, me contó una historia acerca de aquel encuentro. En la planta de Ford situada en River Rouge tenían problemas técnicos con un nuevo generador de gran tamaño. Los ingenieros eléctricos de la factoría eran incapaces de encontrar dónde se hallaba el problema, por lo que Henry Ford solicitó la ayuda de Setinmetz. Cuando el “pequeño gigante” llegó a la fábrica, se negó a recibir cualquier tipo de ayuda, sólo solicitó una libreta, un lapicero y un camastro.

Durante dos interminables días, y noches, Steinmetz se dedicó a escuchar el sonido del generador y a realizar incontables cálculos. Entonces, pidió una escalera, cinta métrica y una tiza. Subió con esfuerzo a lo alto del generador y midió con sumo cuidado, colocando una precisa marca de tiza en una parte de la enorme máquina. Hecho esto, descenció por la escalera y comentó a los escépticos presentes que era necesario desmontar una placa del lateral del generador y eliminar 16 vueltas de la bobina a partir del punto en que había realizado la marca de tiza.

Los ingenieros introdujeron más tarde las correcciones sugeridas por Steinmetz y el generador comenzó a partir de entonces a funcionar perfectamente. Al poco le llegó a Ford una factura por 10.000 dólares firmada por Steinmetz desde General Electric. Ford devolvió la factura, agradeciendo el buen trabajo realizado por Steinmetz, pero solicitando respetuosamente una factura detallada. Steinmetz respondió enviando de nuevo la factura a Ford con el siguiente detalle:

Marca de tiza en el generador………. $1
Saber dónde hacer la marca ………… $9.999
Total a pagar…………………….. $10.000

Y, satisfecha la petición de Ford, la factura fue abonada sin ninguna queja.


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38 Comentarios

  1. Palaweb

    Esto solo lo hace una gran persona

  2. A.Villanueva

    Un hombre no se mide por su estatura , si no por los dedos de frente . La genialidad no puede ser normal

  3. Patricio

    Gracias por compartir esta historia. La cita la he escuchado decenas de veces, aplicada a diferentes problemas de la ingeniería (y de la vida), pero nunca me puse a pensar en cual era la fuente.

    Un detalle en la foto: Einstein y Tesla… ¡qué duo!

  4. Pedro

    wow!

    Había escuchado esta historia como una de “saber popular”, pero no tenía la menor idea de que su origen fuera real, y menos aún el detalle de la historia.

    Me saco el sombre ante tan gran ingeniero…

    y para ti Alejandro, como siempre, gracias totales!

  5. Cristina

    Como siempre, una historia muy interesante.
    Un abrazo
    Cristina

  6. César

    Hola, Alejandro,

    Interesante anécdota que Tony Leblanc haría hispana apretando un tornillo gratis pero cobrando 20 duros por saber qué tornillo hay que apretar en “Las chicas de la Cruz Roja”.

    Una cosilla: es imposible que esa foto se tomase en 1919.

    En 1919 Einstein estaba en Berlín, entre otras cosas, divorciándose de su primera mujer (Mileva, en febrero) y casándose con su segunda (Elsa, en junio). Además la guerra acababa de terminar como aquel que dice.

    Es más probable que esa imagen corresponda al primer viaje de Einstein a Estados Unidos (abril de 1921). Por cierto, la recepción fue apoteósica: http://en.wikipedia.org/wiki/File:Einstein_in_NY_1921.jpg

  7. alpoma

    #César: Gracias por el aviso. Corregido queda. En efecto, ha sido error mío, la foto era de 1921. Lo malo es que en mis datos tenía anotado 1921, ni idea de cómo se me metió en la cabeza que la foto era del 19. Despistado que es uno.

  8. panta

    Coincido con Cristina y Patricio : La anécdota es impagable.
    Se comprueba empíricamente que la realidad supera la ficción.
    Muchas gracias por descubrirme un personaje,
    Saludos

  9. Luis Pavón

    Curiosa historia. Gracias por el aporte.

  10. ufn

    Y a mí me gusta la anécdota, pero lo que más me gustó fue la corrección de la fecha, la precisión para fechar hechos que pronto tendrán un siglo de antigüedad…

  11. Fernando Rivas

    WOW!

    Jamás creería que esta historia es de verdad

  12. Pablo Agustin Arpa

    Porqué tacha del comentario el nombre de Nikola Tesla?, me lo podría aclarar.
    Precioso trabajo el blog.

  13. alpoma

    #Pablo: Es muy sencillo. A pesar de que algunas fuentes afirmaban que Nikola Tesla aparecía en la foto, datos posteriores y más fiables demuestras que Tesla no estuvo en aquella reunión. 🙂

  14. Claudio

    A mi me paso algo parecido aunque las cifras no son las mismas: Hace unos años cuando aun trabajaba en STC Computación llegó al negocio un cliente que trajo un notebook, de ultima generación. Funcionaba bien pero la pantalla no encendía entonces le cobré por revisarlo y limpiarlo $15.000.-, le pedí 3 días y le insistí que el valor que le estaba cobrando era solo la limpieza y revisión. Lo desarme pieza x pieza, limpie parte por parte.. Lo arme y seguía igual.. Lo desarme nuevamente, baje el esquematico x internet y me dediqué a estudiarlo. Me dí cuenta que había un fusible muy cerca de los componentes del chip de video, era microscopico!!, sin el esquematico habría sido imposible identificarlo, entonces lo medí con el tester y estaba abierto/malo, lo puentee y arme todo.. presione el encendido y encendio la pantalla.. El valor de la Placa Madre del Note en ese tiempo era de $450.000.- Solo por adquirirlo en la Sony.. Llegó el cliente y le dije que había identificado el problema y que cobraría $80.000 solucionarlo, la otra alternativa era encargar la Placa Nueva xq nadie mas arreglaba asi los componentes… y me pregunto cual era el problema y muy sincero, con el note funcionando a su vista, le dije que había un fusible abierto y que lo habia puenteado y funcionaba ok.. El me replico que no me pagaria 80 lukas x cambiar un fusible, que era un abuso, entonces le dije que era su desición, me insistió que se lo devolviera tal cual, asi que fui adentro, abri el note, le saque el puente lo arme y se lo entregé.. Me pago los $15.000 del aseo y revision y se fue muy convencido que habia echo el negocio del siglo, nunca mas volvio y estoy seguro q en un rincon de su casa aun tiene el note que hoy no vale 1 peso y jamas prendera nuevamente gracias a su orgullo.

  15. Jose Maria Pertusa Comas

    Es tan bonito poder acostarse sabiendo que existe gente asi en este mundo. Es un placer poder leer estos articulos y hay que dar gracias a la naturaleza por dejar que exista gente con esa capacidad y nos muestren lo grande que puede ser el ser humano gracias por haberlo publicado SENCILLAMENTE SOBERBIO

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