Ataque de ceros

No es un error, pone ceros, no celos. ¿Y cómo es tal cosa? Para entenderlo tenemos que viajar en el tiempo, a principios de los años veinte del siglo pasado, en concreto a la Alemania de la República de Weimar. Después de la Gran Guerra no se puede decir que Alemania pasara por un momento especialmente agradable. Fue una época extraña, apasionante y trágica a la vez, que vio un fenómeno que se ha hecho famoso, aunque no fuera único en su género. Sí, hiperinflaciones ha habido bastantes, pero siempre se suele poner como ejemplo clásico a la hiperinflación alemana de 1921 a 1923. No viene al caso comentar ahora el origen y desarrollo de ese fenómeno que llevó a la economía alemana a un estado crítico. Sirva sólo como comentario ilustrador que, si poseías un dólar estadounidense, bien podías cambiarlo por cientos de miles de marcos, e incluso se llegó a cambiar por un millón. Para comprar una barra de pan había que llevar en la cartera billetes con un valor de cientos o hasta miles de millones de marcos. En los basureros aparecían montones de billetes de banco, que no valían ni el papel en el que estaban impresos.

Si hoy he recordado la hiperinflación alemana, ha sido gracias a una texto del economista John K. Galbraith, que aparece en su obra de 1975 Money: Whence It Came, Where It Went, tal y como es citado por John D. Barrow en The book of nothing, del año 2000:

Ataque de ceros, o ataque de ciphers [de Zero stroke / cipher stroke] es el nombre que dieron los médicos alemanes a una enfermedad nerviosa prevalente provocada por las fantásticas cifras presentes en los billetes. Hay registrados casos de ataque en hombres y mujeres de todas las clases, abatidos por los esfuerzos para pensar en miles de millones. Muchas de esas personas eran aparentemente normales, excepto por su deseo de escribir inacabables filas de ceros.

Son célebres las fotografías de gentes empapelando sus casas con billetes de banco, más baratos que el papel pintado por entonces, o de montones de billetes tirados por las calles, pero he preferido ilustrar este post con algo más singular. He aquí la imagen de un comerciante de Berlín que, para llevar “cambio” e ir cobrando algunas facturas, iba de acá para allá acompañado de varios ayudantes que llevan mochilas cargadas de… sí, de papel moneda por valor de algunos miles de millones de marcos, o lo que era igual: un montón de papel que apenas valía nada. No es de extrañar que muchas personas se volvieran locas y comenzaran a escribir ceros sin parar. La imagen apareció publicada en la revista Nuevo Mundo el 7 de septiembre de 1923. Fuente: Biblioteca Nacional de España.

hiperinflacion


3 Comentarios

[…] Ataque de ceros – Tecnología ObsoletaEn la Alemania de la República de Weimar algunas personas adquirían una peculiar numeromanía: escribir largas tiras de ceros. […]

04.02.13

Muy buena nota Alejandro. El tema de la hiperinflación alemana ha dado mucho que hablar, y la foto que has recuperado es contundente. Hubo varios otros casos en la historia que se asemejaron al alemán, como los de Hungría y Grecia luego de la Segunda Guerra Mundial, o incluso el de Argentina la década del ochenta. Uno también muy interesante, por el marco trágico que comparte con los otros ejemplos, es el de Zimbabwe. Comparto un enlace al respecto:

http://bahiasinfondo.blogspot.com.ar/2010/09/los-multimillonarios-de-zimbabwe-o-el.html

¡Saludos!

04.02.13

[…] Ataque de ceros   […]

Escribe un comentario

* Nombre, E-mail y comentario son requeridos.
(Tu correo no aparecerá publicado.)

Te encuentras en Tecnología Obsoleta,
blog editado por Alejandro Polanco Masa. Cofundador de Arbotante, Glyphos y Maptorian. Autor de Herejes de la Ciencia, Crononautas y El viaje de Argos.



Eruditio inter prospera ornamentum inter adversa refugium - Laercio.

Contactar

Alejandro Polanco Masa

Patrocinado por

Digital vector maps

Archivos

Categorías