Un libro cada treinta segundos

tocar_librosTocar los libros, de Jesús Marchamalo, es un librillo encantador. Sí, es como un aperitivo muy sabroso que, además, se lee en el tiempo que puede llevar tomar una buena tapa de bar. No dudo en recomendar que se asomen a sus páginas quienes, como yo, guarden manías curiosas a la hora del trato diario con los libros. Lo que sigue sólo es un extracto, un caramelo a modo de curiosidad cuantitativa sobre el mundo impreso. El resto de libro es incluso más fascinante.

La humanidad publica un nuevo título cada medio minuto, ciento veinte a la hora, dos mil ochocientos al día, ochenta y seis mil al mes. Un lector medio lee en toda su vida lo que el mercado editorial produce en poco menos de ocho horas. Actualizar una imposible biblioteca mundial exigiría veintiséis kilómetros anuales de estanterías. Incluso los que compramos libros, los que compramos bastantes libros, adquirimos sólo una mínima, ínfima, minúscula, ridícula parte de lo que se edita. En España cada vez que pagamos un libro, y nos lo envuelven, estamos renunciando a comprar el resto de los más de setenta mil que cada año se publican o reeditan: ciento setenta y ocho diarios, más de siete cada hora.

Pues, con lo poco que compramos, seguimos teniendo demasiados; leer un libro a la semana, que es una buena media, situaría en no más de quinientos los libros que podríamos leer en una década, mil en veinte años, dos mil en cuarenta, contando vacaciones y fines de semana, noches de insomnio y trayectos en tren.


7 Comentarios

03.04.11

Marchamalo es un valor seguro. Siempre he disfrutado con sus magníficos prólogos. Son obras de arte en miniatura, la verdad.

03.04.11

Un libro que tiene mucho de manifiesto de amor a los libros, que se lee tomando una tapa o paladeando el desayuno del domingo, y que nos reconforta y llena de esperanza.

03.04.11

¡Estaba segura de que te iba a gustar! Es una joyita,algo especial para los amantes de los libros, me alegro de que lo hayas disfrutado. Por cierto, yo también estoy disfrutando con el que estoy leyendo este fin de semana,ya te contaré:-)

04.04.11

No es por cambiar de tema, pero pasa lo mismo con las películas, los videojuegos y demás “productos de consumo”, hay más de los que uno puede absorver.

04.04.11

Interesante reflexión. La velocidad con que se generan conocimientos e ideas es cada vez mayor, y nuestra capacidad de procesarla no ha variado demasiado. Por eso es que cada vez más se tiende a la ultra-especialización en determinados temas. Hace cincuenta años, un ingeniero u otro profesional cubría muchos campos de su área de trabajo. Hoy en día los profesionales tienden a especializarse en campos muy determinados de esas áreas de trabajo. Es lo mismo que pasa con los libros… y yo que tuve que relegar la lectura a las noches, me abruma pensar en todos esos libros que “nunca leeré”

04.04.11

Me olvidaba, el tema este de los 86000 libros al mes me hace acordar a la anecdota de la antibiblioteca de Umberto Eco.

04.04.11

Qué curiosa casualidad: ayer, domingo estuve paseando con mi hijo de 22 años por un paraje en el que hay un yacimiento arqueológico galorromano que le quería enseñar (vivimos en una región que fue frontera entre romanos y germanos). Unas semanas antes mi mujer y yo lo habíamos podido ver con toda libertad, pero ayer estaba cerrado con llave y no hubo manera. Seguimos nuestro paseo un poco frustrados y acabamos hablando de los libros que podríamos leer y los que no. Calculando alcanzamos unas cifras similares a las de usted. Llegamos a la conclusión de que tendríamos que ser enormemente selectivos….

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blog editado por Alejandro Polanco Masa.

Cofundador de Arbotante, Glyphos y Maptorian. Redactor de Historia de Iberia Vieja y autor de Herejes de la Ciencia, Crononautas y El viaje de Argos.



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