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Utopía, distopía y ucronía

Aldous HuxleyNo es que nuestro mundo sea una maravilla, pero podía ser peor. Por ejemplo, la conocidísima novela 1984 no es un simple rollo de ciencia ficción. Es una de las grandes obras de la literatura con mayúsculas del siglo XX. George Orwell nos muestra en esta narración un mundo opresivo y aterrador. El mundo del futuro se encuentra bajo el poder de un estado totalitario global. Escrito en los años cuarenta, los estigmas de la época se notan en todas y cada una de sus páginas. El mundo acababa de pasar por la más terrible de las guerras, el espectro del nazismo seguía en las mentes de todos y, para colmo de males, la guerra fría estaba llamando a las puertas de la humanidad. No es de extrañar que Orwell pintara un futuro tan negro. Puede considerarse que al presentar estos presagios tan nefastos, esta novela ha contribuido a impedir que se cumplan, al menos en su mayor parte. Su difusión y traducción a escala mundial ha sido impresionante. Muchas de las nuevas expresiones acuñadas por el autor para describir mecanismos o acciones totalitarias han tenido tanto éxito que han pasado a incorporarse a muchos idiomas. El término Gran Hermano, tan de moda en la actualidad, lo inventó Orwell para describir un sistema de control tecnológico ubicuo sobre todas las actividades, pensamientos y emociones de la población.

Un ejemplo, anterior en el tiempo, de futuro totalitario lo encontramos en Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Escrito en 1932, es otro de los grandes clásicos de las distopías, esto es, los mundos futuros antiutópicos. En la obra de Huxley todo el mundo tiene su vida programada desde antes de ser un simple embrión. Los elementos comunes en la mayor parte de las narraciones distópicas son las descripciones de mundos en los que las sensaciones, sentimientos y emociones de la gente han sido suprimidas para que no interfieran en la “correcta” manera de funcionar del mundo, a través de sistemas que controlan totalmente a todos y cada uno de los indivíduos desde la cuna hasta la tumba.

En algunas narraciones, este control se realiza de forma directa, mediante la supresión de los deseos por medio de tecnologías adecuadas, en otras hacen vivir a los ciudadanos dentro de ilusiones convincentes que mantienen a todos como esclavos ciegos de un sistema represor absoluto. Un ejemplo de esto último es la paranoica visión del futuro humano que presenta Matrix, una de las películas de más éxito de los últimos tiempos. Deseemos que los múltiples futuros distópicos ideados por la imaginación humana no se cumplan ni de lejos. ¿O estamos viviendo ya en un mundo distópico y nos mostramos ciegos ante esa realidad?

Farenheit 451 es otro de los clásicos dentro de este campo especulativo. Su autor, Ray Bradbury, es uno de los más conocidos dentro del género de la ciencia ficción. En esta novela de 1953 el tema principal es la quema de libros. El título se refiere a la temperatura a la que el papel comienza a arder. A pesar de mostrar algunos de los defectos de la cultura occidental de los años cincuenta, como es el sexismo nada disimulado, lo interesante es que nos hace caer en otro mundo distópico. En un mundo superpoblado y violento, donde la gente está drogada por sus aparatos de comunicación, la lectura está prohibida y los libros condenados. Ya nadie conversa porque no hay nada que decir. Todo el mundo es anodino, encerrado en sí mismo, disfrutando de las sedantes imágenes de sus asistentes electrónicos. Los bomberos, como el protagonista, se encargan de la tarea de quemar los libros que encuentren y encarcelar a quien estuviera en su posesión. Pero el bombero comienza a tener curiosidad por la lectura. Así, poco a poco, empieza a despertar de la ignorancia colectiva y se asocia a un grupo de resistencia que mantiene vivo el espíritu de la cultura humana. Acumula libros en su propia casa. Los bomberos terminan por descubrirlo todo. Bradbury utilizó esta novela como reacción ante los nuevos medios de comunicación y la pérdida de los valores intelectuales. Es un poco retrógrado, pero no por ello deja de incitar a pensar sobre el verdadero papel de los medios y la pervivencia de la cultura en las sociedades actuales.

Cambiando de camino, visitaré ahora a Gregory Benford. Es un gran conocedor de la ciencia de vanguardia. No es para menos, pues se trata de un astrofísico, profesor de la Universidad de California, con reconocido prestigio. Una de sus novelas más sobresalientes es Cronopaisaje, de 1980. Lo que une las diferentes tramas de esta narración es el tiempo. Contiene elementos científicos y tecnológicos muy refinados y atención a otros temas como la ecología. El mundo está muriendo por causa de la extrema contaminación del ambiente. El fin se ve muy próximo. La única esperanza la propone un grupo de científicos marginales que intentarán mandar un mensaje al pasado que prevenga el desastre. El mensaje es enviado a través de un haz de taquiones. Esta es la parte técnica, teóricamente posible. Los taquiones son partículas que viajan a velocidades mayores a la de la luz, esta cualidad las permite “viajar” atrás en el tiempo. Las descripciones de los ambientes científicos son uno de los mejores ingredientes del singular Benford, pero su moribundo mundo “futuro” constituye también uno de los más elaborados ejemplos de distopía.

Otro de los clásicos de la ciencia ficción hard puede encontrarse, cómo no, en Arthur C. Clarke. Aparte de sus serie de novelas formando la saga de 2.001, Clarke tiene otros muchos trabajos ciertamente interesantes. En El fin de la infancia, de 1953, mezcla elementos técnicos y científicos con especulaciones filosóficas rayando el misticismo. En los inicios de la expansión humana en el espacio, llegan a la Tierra unos seres extraterrestres de gran poder con muy buenas intenciones, pues se consideran a sí mismos como los guardianes del género humano. El problema que estos seres tienen es que no se pueden presentar abiertamente por culpa de su aspecto, son exactamente iguales que la idealización humana de los demonios, con rabo y cuernos incluidos. La imagen negativa por nuestra parte había surgido a raíz de antiguos encuentros malentendidos. Con el paso de los siglos el trabajo de estos desdichados demonios da sus frutos, la humanidad ha trascendido sus cuerpos físicos y avanza hacia su próximo estado evolutivo inmaterial. Es en ese instante, cuando los tutores han terminado su trabajo y van en busca de la siguiente civilización joven a la que ayudar, siendo incapaces ellos mismos de trascender.

En La ciudad y las estrellas, de 1956, Clarke presenta la utopía extrema. En la última ciudad de la Tierra, desde hace milenios, todo funciona de forma automática, las gentes nacen artificialmente, el ocio ocupa todo el tiempo y la inmortalidad es una opción personal. Nada impulsa a esta humanidad autocomplaciente y autosuficiente a explorar nada fuera de la ciudad. Un día sucede algo no programado, un niño nace por medios naturales. Al ir creciendo sentirá la necesidad de ir más allá, nadie le comprende. Por eso decide partir de la ciudad y explorar las estrellas, iniciando un viaje espacial para no volver, liberándose del estancamiento perpetuo en que se ha convertido la Tierra.

La ecología no ha escapado al interés de la fértil imaginación de los escritores de ciencia ficción. Antes de que nadie se preocupara lo más mínimo por temas ecológicos, ya se había avisado de los desastres futuros provocados por la desidia humana hacia la naturaleza. La Tierra permanece, fue escrita en 1949 por el norteamericano George R. Stewart. La humanidad ha sucumbido a una extraña plaga, solamente queda vivo un solitario geógrafo, que se convierte en el narrador de la historia. Escrito con gran sensibilidad y minuciosidad, se describe la degradación del medio ambiente futuro hasta sus últimos detalles. Nuestro personaje encuentra a una mujer superviviente, forman una familia, con el paso del tiempo una comunidad. Pero ya es muy tarde para la civilización. Todos los esfuerzos por mantener viva la historia y el conocimiento humanos se pierden con la muerte del protagonista, convertido en una especie de dios involuntario adorado por sus ignorantes descendientes. El gran calado filosófico de la narración se ve reflejado perfectamente en la postrera frase de la misma: los hombres van y vienen, pero la Tierra permanece.

¿Y qué decir de las utopías extraterrenales? En La mano izquierda de la oscuridad, la escritora Ursula Le Guin, nos dibuja de forma muy detallada la vida en un planeta que está atravesando una era glacial. En ese lejano mundo, apropiadamente llamado Invierno, sus habitantes son asexuados la mayor parte del tiempo. Llegado cierto periodo que podríamos identificar con la etapa de celo, desarrollan las características físicas y psicológicas propias del género femenino o masculino dependiendo de varios factores. Un contrariado enviado de la Tierra pasará mucho tiempo intentando hacerse a la idea de cómo tratar con tan extraños personajes. Quien ahora es mujer, puede que en el próximo ciclo sea un hombre. Es una de las múltiples variaciones que se pueden encontrar en la ciencia ficción sobre los problemas sociales derivados de las costumbres y los choques culturales, centrado aquí en el asunto sexual, pero presente en otras muchas narraciones desde cualquier punto de vista, sensitivo, emocional e incluso económico.

Las ucronías son uno de los campos más fascinantes que explora la ciencia ficción. Son líneas temporales alternativas a la nuestra, que nos cuentan qué hubiera ocurrido si… la armada invencible hubiera triunfado, si no hubiera muerto Kennedy o qué hubiera sido del mundo si los dinosaurios no se hubieran extinguido. La posibles variaciones ucrónicas son infinitas. Philip K. Dick, uno de los puntales de la ciencia ficción, presentó en 1962 una inquietante ucronía, El hombre en el castillo. La novela transcurre en ese mismo año, pero no como nosotros lo conocemos. Alemania y Japón ganaron la Segunda Guerra Mundial y ahora el territorio de los Estados Unidos se lo reparten estas dos potencias. Los nazis continúan su política de exterminio masivo centrándose en África. Además preparan planes de expansión por el espacio, mientras tanto, los japoneses intenta adaptar a los norteamericanos a su cultura. El protagonista es un estadounidense humillado, como todo el país, que vive de la venta de objetos de coleccionismo, chismes de antes de la guerra, expresiones de la cultura californiana, a los nuevos ricos japoneses que se vuelven locos por esas antigüedades. Curiosamente, dentro de la trama, uno de los personajes está escribiendo una novela en la que plantea la loca idea de lo que hubiera sucedido si los aliados hubieran ganado la guerra.

Una historia similar, y muy bien narrada, la planteó anteriormente, en 1953, Ward Moore. Lo que el tiempo se llevó, narra la vida en una norteamérica en la que la Confederación ganó la Guerra de Secesión. Bien entrado el siglo XX la nueva Confederación se ha unido a México en una gran alianza que la convierte en la mayor potencia de la Tierra, llena de prosperidad y poder. El norte ha quedado como un simple país poco desarrollado y dependiente en todo del sur y de Gran Bretaña. Nueva York, donde vive el protagonista, no es más que una pequeña ciudad deprimida y sin futuro. Nuestro héroe, fascinado con todo lo relacionado con la guerra, es el primero en participar en un experimento sobre viajes en el tiempo. Logra su objetivo de visitar el año 1863 y ver con sus propios ojos la batalla de Gettysburg. Involuntariamente, su presencia hace que las cosas sucedan de forma diferente a como el conocía, cambiando la historia, naciendo de esa forma la línea temporal en la que ahora vivimos y en la que él queda atrapado.

(A partir de una reflexión que escribí en Herejes de la Ciencia)

En la imagen: Aldous Huxley


31 Comentarios

13.03.06

Esta mal la primera fecha de vuestro texto, es 1984, no 1948! Evidentemente fue un error de dedo.

Excelente artículo, como siempre.

13.03.06

¡Gracias! Ya está corregido, son cosas de típico despistado que soy ;)

13.03.06

Un resumen muy interesante. Tengo que pasarselo a algún amigo para que se anime con la ciencia ficción. Y no hay que olvidar la parte práctica. Yo también confio en muchas distopias como la mejor arma para evitar que se hagan realidad. Estupendo artículo.

13.03.06

Equilibrium es un compendio de 1984, Un mundo feliz, Fahrenheit… y The Matrix. No la estrenaron fuera de EE UU, pero es más que digna. Y esta web especializada en distopías también merece una visita. No estoy muy de acuerdo con Alejandro que 1984 actuara como vacuna. Ahora mismo, Corea del Norte cumple con todos los requisitos de la novela de Orwell, y a lo largo del siglo XX han sido numerosos los ejemplos de totalitarismos similares.

13.03.06

Gracias por tan interesantes enlaces. Y en cuanto a tu desacuerdo, del cual me alegro, porque así se da vida al asunto, tienes bastante razón. Pero, al menos, todavía no somos una pandilla de “zombies” globales, aunque, tal y como se ponen las cosas, ya no estoy seguro de que no terminemos así.

14.03.06

Blogs interesantes

Dos blogs muy interesantes:

Tecnología obsoleta.
La petite Claudine.

14.03.06

“Los bomberos, como el protagonista, se encargan de la tarea de quemar los libros que encuentren y encarcelar a quien estuviera en su posesión. Pero el bombero comienza a tener curiosidad por la lectura. Así, poco a poco, empieza a despertar de la ignorancia colectiva y se asocia a un grupo de resistencia que mantiene vivo el espíritu de la cultura humana.”

Se ve que la historia se repite, según se dice. Eso mismo es lo que ocurrió con los impresores, que fueron de los pocos gremios (no elitistas) que pudieron formarse una conciencia en su momento, gracias a que, por su oficio, tenían acceso a los libros, ni más ni menos, lo cual era algo impensable para el resto de pobrecitos mortales de su tiempo.

La “nota” no es mía. La escuché en cierta conferencia de Manuel Vázquez Montalbán que pude descargar desde Vespito.net. No recuerdo el nombre de la conferencia, pero, como hay varias disponibles, y MVM me parece más que recomendable, animo a todos a que se las descargen, las escuchen, disfruten y tomen sus medidas.

14.03.06

excelente articulo, pero quisiera agregar un titulo mas, el cual pertenece al señor theodore sturgeon, este seria el trueno y las rosas, un mundo en el cual la guerra nuclear masiva contra estados unidos ha hecho que una extraña reaccion quimica comienze a transformarse lentamente el preciado aire en carbono 14,

14.03.06

me ha gustado mucho el artículo y también quiero añadir otros títulos. la famosa trilogia del desastre de john brunner. el rebaño ciego, todos sobre zanzibar y órbita inestable. los tres, muestran una sociedad en decadencia vista desde distintas prespectivas, en el rebaño ciego la crisis ecológica, en todos sobre zanzibar la superpoblación y en órbita inestable las tensiones raciales. os recomiendo su lectura.

Saludos!

15.03.06

Muy buena recopilación. ;)

16.03.06

Otro autor de ciencia ficción que pinta el futuro con tonos sombríos (si bien no ha explorado el terreno de las distopías) es JG Ballard. Una entrevista reciente en La Dinamo

J. G. Ballard. “El consumismo lo gobierna todo”

17.03.06

Vaya, un recorrido estupiendo. Algunos títulos los desconocía por completo. Está claro que el género de la ciencia ficción responde en muchos casos al miedo por el mundo futuro. Yo sou de los que opina que hemos olvidado las lecciones y que nos dirigimos a un Big Brother global.

Si puedes, échale un vistazo al comic “Los invisibles” de Grant Morrison. ”Dicen” que la idea original de Matrix proviene de aquí (sobre todo en el segundo volumen publicado por Planeta, “Contando hacia la nada”).
Tienes un blog estupendo.
Un saludo.

17.03.06

¡Gracias! Lo revisaré ;)

18.03.06

Excelente artículo. Hace tiempo leí Lo que el tiempo se llevó (Ward Moore.) y no recordaba el autor ni casi el título. Resulta una obra cuando menos de interesante lectura y que no había encontrado citada en ningún sitio.
No sé si entraría en la categoría de distopías el de Amin Maalouf,“El Mundo después de Beatrice”: si se permitiese elegir el sexo de nuestro heredero, en muchos lugares se optaría por tener un niño y no una niña (de hecho ya ocurre, no hay más que mirar a China). Esta, aparentemente, inocua práctica podría alterar completamente la proporción de sexos en la especie humana y llevar a un cambio social cuasi-cataclísmico.

18.03.06

Perdón, el nombre correcto es “El primer siglo después de Béatrice”,eso sí, de Amin Maalouf

[…] Siguiendo en la línea de anteriores artículos, creo que es hora de reflexionar un poco más sobre la Ciencia Ficción, generalmente denostada pero fuente de muchas brillantes ideas. La literatura de ciencia ficción no es considerada, en general, como una cosa seria. Mucho menos lo es el cine de ciencia ficción, heredero directo las narraciones que durante casi un siglo intentan ofrecer futuros alternativos, ideas sobre tecnologías asombrosas y un sin fin de emociones tomando como base los descubrimientos de la ciencia. Realmente, la mayoría de la ciencia ficción escrita en todos los tiempos no es más que basura, como también ocurre a la mayoría de lo que se ha escrito sobre cualquier cosa. Queda, sin embargo, un remanente de obras con una calidad literaria muy estimable que plantean asuntos de un interés indudable, adelantándose a las tendencias de su tiempo. […]

24.04.06

excelente articulo, igual que la página
abrazos desde colombia, aca vivimos varias realidades paralelas, nadie en el exterior nos comprende ni logra analizar nuestra realidad hasta que vienen…. como el sr arma motal (BRUCE WILLIS), que propuso pue nos invadieran para acabar con la droga… mientras sus compañeros de la la farzandula gringa se meten toda la droga del mundo…. eso si es algo de terror…
en fin… felicitaciones por dar la posibilidad de encontrar en la red algo decente…
gracias
NESTOR ARIAS S.

[…] Hace poco, volviendo a ver Steamboy, recordé lo atraído que siempre me he sentido por uno de los edificios más fascinantes, a mi entender, de toda la historia. Aunque en la ucrónica película tal construcción sale bastante mal parada, en el mundo real tampoco es que terminara muy bien, aunque aguantó en pie bastantes décadas. Me estoy refiriendo al londinense Palacio de Cristal, ideado por el genio de Joseph Paxton y dedicado a albergar la Gran Exposición de 1851, localizada en Hyde Park, siendo posteriormente desmontado, modificado, ampliado y trasladado a otro espacio al sur de la capital inglesa, sirvió como excenario de exposiciones, eventos culturales y reuniones de la alta sociedad durante muchos años, hasta que, en 1936 desapareció entre las llamas. En su tiempo, llamó mucho la atención. Eso de erigir una construcción tan grande sólo con metal y cristal creaba inquietud en mucha gente, que sólo se veían seguros dentro de sus oscuras fortalezas de ladrillo. Aunque el nombre de Palacio de Cristal, surgió como una especie de chiste en una publicación satírica, prendió entre el público y terminó por conocerse así. […]

24.06.06

Muy bueno el post, he leído todos los libros citados, y los retengo como verdaderas joyas.
No estoy muy de acuerdo con incluir aquí a Matrix, disparate total que propone según el argumento (detallado en Animatrix), que los hombres oscurecieron el cielo como “solución final” para las máquinas, cosa que haría justamente el efecto contrario, es decir, exterminar toda la vida biológica en la faz de la tierra, dejando a las máquinas libres para dominar el mundo.
Además, en caso de necesitar energía dichas máquinas, faltando la luz solar, es mucho más sencillo y recomendable ir a buscarla al interior de la tierra, que construir ridículas baterías humanas con una matriz virtual de toda la sociedad.
(aunque tengo que admitir que me entretuve mucho con la película )
De todas las distopías, la que me parece menos probable, es la de la lucha del hombre contra los robots. (esa que está de moda).

Todas las demás distopías son perfectamente posibles, casi diría, inevitables.

26.10.06

Para una relación bastante completa de los muchos agujeros de The Matrix recomiendo Glitches in the Matrix… and how to fix them. Se puede encontrar en castellano, pero no gratis, en la coleccción de ensayos Tomar la Pastilla Roja

[…] Marzo Con los primeros cincuenta años del Planeta Prohibido, muy bien llevados, empieza un mes con sonidos mortales, imaginativos visionarios como Kircher, ciudades en los cielos, tarjetas perforadas, motores Stirling y una controvertida “historia” de nuestro mundo. A la gente parece que le gustó especialmente el repaso a las distopías y ucronías. Curiosamente, poco después escribí sobre Korolev y su “utopía” lunar, o el patético y también “utópico” proyecto nazi de Prora. Con esas estaba, un tanto despistado, que decidí irme a otros mundos con curiosas naves estelares y, más tarde, viajé al pasado para intentar salvar a Hipatia o visitar a algunas alquimistas. Marzo terminó con una búsqueda de la conciencia. […]

18.10.07

Hmm… pero no se nombra la que podriamos llamar como la primera de las obras distopicas, la cual Orwell practicamente plagio para su “1984”.
Me refiero a “Nosotros” de Evgeny Zamiatin.

El hombre siempre ha creado utopías, esa es una razón que hace la diferencia entre los hombres y los animales, depende del tipo de utopía que se plasme, esta se podrá converir en varias manifestaciones: utopismo, cuando las ideas superan la realidad, pero la idea inicial no muere sino se convierte en algo larvado, esperando el día que se haga realidad, utoia , un proyecto, una gran idea, pero que solo queda a nivel de idea, sin nada para realizar o concretar. Observar los conceptos de utopia, distopia o ucronias, es como hablar del stress, o el distress, de acuerdo a como se sienta o como se tabule así se clasifica. Los pensadores utopicos pensaron siempre de forma positiva, de que se puede realizar en alguna parte, en un momento justo, por el contrario nunca pensaron negativamente de sus sueños, o pensaron de que sus ideas crearan situaciones negativas , siempre que es posible, siempre una oportunidad, talvez no pensaron en situaciones ucronicas, entre la lucidez y la magía, entre la mentira , el drama y la ciencia ficción, fue que no puedieron vivir el tiempo que no nosotros estamos viviendo.Para cerrar les digo que en la naturaleza del hombre se esconde siempre una idea utopica.

Las utopias y las distopias provocan miedo, ese miedo es producto , no tanto de la ficción, sino de las semejanzas con la realidad, un ejemplo es el gran hermano, que todo lo sabe, que controla vidas, y trabajos de la gente, donde muchas veces sus comunicaciones son observadas por rigurosos censor, con una idea fija, totalitaria ,correos electronicos, chat, llamadas telefonicas, celulares, no solo eso sentimos desde la estratosfera los satelites siguen los movimientos, de las personas, sin que la misma se de cuenta. ?quien es el gran hermano, un gobierno, una transnacional. un grupo de interés.Este gran hermano parece que se traslado de los conceptos totalitarios de los años 40, a las democracias occidentales de los años que llevamos del siglo 21.

[…] ¿Y si…? De esta forma suelen comenzar las narraciones que pretenden trazar una ucronía, una línea temporal diferente a la que conocemos en el mundo real. En este caso nos econtramos con un análisis detallado sobre qué hubiera sucedido si Alemania hubiera vencido en la Primera Guerra Mundial. Como puede verse en el mapa que acompaña este post, las cosas serían muy diferentes a las que nos cuenta la historia… […]

03.09.08

Otra novela donde esta presente el tema de la distopia es ” a Handmaid`s tale” algo asi como el cuento de la criada de margaret atwood donde la liberacion femenina en realidad termina en esclavitud.
Muy buena la nota

10.03.09

Gracias por este artículo, yo llevaba un buen rato buscando un compendio así. Creo que debes agregar a la lista de “las primeras” El Talón de Hierro, de Jack London.

Buen artículo.

10.03.09

#Hector: Gracias por la sugerencia. :-)

31.03.09

Si os gusta este género, por favor, vean EVANGELION (o NEON GENESIS EVANGELION). Es una serie de anime (animación japonesa) de mediados de la década pasada cuya trama “ataca” varias ramas del ser humano: la política, la religión, la psicología, filosofía, sociología, ecología, tecnología e historia (con mayúscula).

Digamos que esta serie es una visión/interpretación tecnológica del Apocalipsis bíblico, complementada con otras creencias del ser humano.

La serie intenta responder, o al menos plantear masivamente, la pregunta que se ha hecho el ser humano desde que es ser humano: ¿quién soy?

04.07.09

He publicado hace poco una distopía que analiza las relaciones entre Internet y la libertad de expresión. Se llama Fahrenheit 56K.

Presenta una sociedad dictatorial donde el Partido falsifica la Historia, es arrogante y nunca reconoce haberse equivocado. En esta sociedad, sin embargo, existe Internet.

La relación entre Internet y la libertad de expresión es uno de los principales temas de Fahrenheit 56K. Internet se presenta como una gran oportunidad para la libertad de expresión. En Fahrenheit 56K, a través de diversas conversaciones entre los personajes, se exponen las características de dicha sociedad y se tratan temas como la censura, la libertad de expresión, el dogmatismo, el racionalismo, la democracia, la intolerancia, la libertad religiosa, Internet y la argumentación racional. Frente al dogmatismo del Partido, se resalta la importancia de la argumentación racional para conocer y defender la verdad y la gran importancia de Internet para la libertad de expresión.

http://www.bubok.com/libros/10384/FAHRENHEIT-56K

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