Tres escenas sobre tesoros marinos. ACTO II – El criptograma de Levasseur

Anteriormente: Tres escenas sobre tesoros marinos. ACTO I – El oro de Rande.

ACTO II – El criptograma de Levasseur.

imgMuchas historias sobre piratas y tesoros escondidos en remotos lugares surgen de una irresistible mezcla de realidad y ficción. Con el paso del tiempo la frontera entre lo mundano y lo imaginario termina por borrarse, se crean así leyendas apasionantes que perduran durante siglos. He aquí el caso de Levasseur, cuyo retrato al modo de pirata sanguinario ilustra este breve artículo, y su postrero reto. Viajemos a la francesa isla de Reunión, antiguamente Bourbon, en el Índico, día 7 de Julio de 1730.

Un pirata va a ser colgado en la horca, los soldados hacen guardia y el populacho murmulla acompañando al sonido de las olas. Ha llegado el fin para uno de los más afortunados piratas del Índico, Olivier Levasseur, apodado La Buse, el halcón1. Con la soga al cuello, todo estaba ya perdido, pero antes de abandonar este mundo, asombró a todos desde el patíbulo al mostrar un documento que había escondido entre sus ropas y, lanzándolo ante quienes contemplaban la ejecución, exclamó:

Mes trésors à qui saura comprendre!

Al momento, Levasseur pendía ya de la soga, esperando la muerte en angustiosa agonía. ¡Mis tesoros para quien lo comprenda! Este fue el reto lanzado al destino por el pirata y, claro está, fue el instante fundacional de toda una carrera para localizar los tesoros escondidos en algún lugar del Índico por medio de intentos y esfuerzos por descifrar lo que en el trozo de papel caído del cadalso aparece.

Hasta el día de hoy nadie ha logrado encontrar el tesoro de Levasseur que, por lo que se sabe de sus correrías, podría ser muy cuantioso. En las últimas décadas ha sido buscado en las Islas Seychelles, pero todavía sin resultados públicos. Levasseur, hijo y compañero de piratas, como Taylor o Moody, asaltó infinidad de barcos portugueses y franceses por todo el Índico a bordo de La Reina de las Indias. Su mayor golpe, junto a John Taylor, llegó en 1721, cuando capturaron al Nuestra Señora del Cabo, un gran barco portugués cargado de ricos tesoros. Este barco se convirtió en el nuevo buque insignia del pirata, renombrado como El Victorioso. Para disfrutar del tesoro, Levasseur se retiró a una isla cercana a Madagascar y llegó a un acuerdo con Francia para devolver alguno de los tesoros usurpados y conseguir el perdón, pero esto no pudo evitar que, tiempo después, terminara siendo capturado y ajusticiado. En el criptograma de Levasseur se incluiría, supuestamente, la guía para localizar su gran tesoro pero, aunque se conoce el método empleado en su cifrado, el texto resultante es tan oscuro que no ha sido comprendido todavía, por lo que el desafío del pirata sigue tan vivo como siempre…

Más información: Olivier Levasseur dit La Buse

img
______
1 En realidad creo que habría que traducirlo como águila ratonera, pero también aparece, a veces, como halcón y, además, me parece que suena mucho mejor así. ;)
En la imagen inferior: El criptograma de Levasseur y la clave empleada.

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9 Comentarios

30.10.08

Tesoros escondidos: el criptograma de Levasseur

Una historia de piratas y tesoros escondidos: He aquí el caso de Olivier Levasseur, un sanguinario pirata que un 1730, justo antes de ser ahoracado por sus crímenes, sacó de sus ropajes un pergamino, y lanzandolo al aire, proclamó: Mes trésors à …

30.10.08

Esta imagen de la clave me gusta mas ;) http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/a7/Alphabet_de_la_buse.jpg

“Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos Piratas – Daniel Defoe”
No sale esta historia pero es muy bueno :)

Dificilmente el tesoro seguirá escondido, pues la ubicación sin duda era conocida por más miembros de sus tripulaciones, opino que los tesoros que queden por descubrir estarán bajo el mar ( de naufragios )

Los piratas de cualquier epoca o lugar
fueron son y seran mas honestos que
reyes y gobernantes politicos y farsantes .
Que nadie lo encuentre , para que ?

30.10.08

Para los lectores de One Piece, ya tienen un indicio del posible origen del personaje Gol D. Roger. ^^

30.10.08

Iincreible, ya sabemos en que se inspiro Oda,!!

03.11.08

Cierto, me sonó a One Piece.

04.11.08

A partir de 1850, en Estados Unidos hubo una autentica fiebre de búsqueda de tesoros enterrados.

Las bases reales son practicamente inexistentes, ya que los piratas no guardaban cosas para la vejez, a la que ninguno esperaba llegar, si no que se gastaban todo en vino y mujeres. Que yo sepa, solo se tiene constancia de que un único pirata enterrara realmente un tesoro.

Pero por esa epoca, que ademas coincidio con sucesivas fiebres reales del oro, como la de California, basandose en rumores y leyendas se extendio la creencia de que habia grandes tesoros enterrados, por piratas y similares.

Pero estos rumores no son casuales, son interesados. Detras de esos rumores habia una industria de timadores y vendedores de aceite de serpiente. Basicamente, iban de pueblo en pueblo aprovechandose de la desesperacion de los empobrecidos habitantes
La primera variedad vendía libros donde se reproducia un supuestro mensaje secreto que permitiria encontrar un enorme tesoro al que lo descifrara. Normalmente, el mensaje tiene una parte “facil”, para animar a los timados y una “dificil”. El ejemplo mas conocido es el tesoro confederado,y el del pirata Levasseur me suena mucho a este tipo.
La segunda variedad consistia en decir que se conocia la ubicacion del tesoro, pero era necesario excavar una mina para hallarlo. El timo consistia en vender acciones de la “empresa de explotacion”, que en breve plazo darian derecho a una parte del tesoro. No hace falta decir que cavada una cierta profundidad, los timadores huian del pueblo con el dinero de los timados. El ejemplo mas conocido es Oak Island, donde todavia siguen cavando.

[...] AVISO: Carlos Canales sigue, como siempre, ocupado en mil y una apasionantes aventuras, así que todavía habrá que esperar unos días para que nos lleguen sus nuevos textos para Argos. Mientras tanto, para mantener un poco la intriga en este viaje, he aquí una pequeña píldora que publicó hace varias semanas Alejandro Polanco en su blog, para disfrute de quienes no lo hayan leído todavía. [...]

[...] Como bien recordarán algunos lectores de TecOb, en las últimas semanas publiqué las dos primeras entregas de este pequeño grupo de artículos sobre tesoros marinos. Hoy, toca la tercera parte, completamente diferente a las demás, porque no trata sobre piratas ni barcos hundidos. Hagamos un poco de memoria. En la primera parte nos visitó la aventura de la Batalla de Rande. Más tarde, el infortunado pirata Levasseur nos lanzó su enigmático criptograma desde el cadalso. Hoy toca mencionar, aunque sea de forma escueta, al mayor tesoro de todos, mucho más que todo el oro y la plata que pueda existir en las frías bodegas de galeones fenecidos en todos los mares, más importante que las reservas de petróleo y gas que puedan morar bajo las aguas. ¿De qué podrá tratarse? [...]

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