El 17.05.12, en Obsolescencia, por alpoma
La “fiebre” del centenario del hundimiento del RMS Titanic parece que va pasando, pero eso no es motivo para no poder disfrutar de pequeñas joyas como este híbrido entre vídeo divulgativo e infografía que repasa los detalles del único viaje del mítico návío.
Titanic – for BBC History from After the Flood on Vimeo.
El vídeo fue creado por la compañía After the Flood para la BBC, al igual que esta otra pieza de vídeo-infografía sobre las estrellas que sigue el mismo estilo.
The Stars – for BBC Science and Nature from After the Flood on Vimeo.
| Vía Visual.ly |
El 15.05.12, en Geo, por alpoma
Cuenta con 72 pisos y tiene una altura de 310 metros, con lo que puede considerarse como el mayor rascacielos de Europa. Se trata de un edificio situado en el distrito de Southwark en Londres. El Shard, diseñado por el equipo de Renzo Piano, es una maravilla. Cuando hace pocos meses estuve en Londres, no dejé de fotografiar este gigante mirando hacia el sur del Támesis. Tomé esta imagen a finales de octubre de 2011.

Actualmente el rascacielos ya está a punto de caramelo, casi terminado. Por ello, nada mejor que disfrutar de este vídeo elaborado por Paul Raftery y Dan Lowe, todo un aperitivo antes de volver a Londres para fotografiar al monstruo ya en todo su esplendor.
The Shard: A Timelapse Study – A Film by Paul Raftery and Dan Lowe from Paul Raftery and Dan Lowe on Vimeo.
| Vídeo vía Dezeen |
El 10.05.12, en Geo, por alpoma
Hace tiempo mencioné que uno de los principales atractivos de Google Books, al menos desde mi experiencia, se encontraba en poder acceder a hemerotecas de revistas como Popular Science o Popular Mechanics. Recientemente he tenido que acudir a una vieja referencia en un número de New Scientist, que cuenta en Google Books con un archivo que va desde marzo de 1964 hasta diciembre de 1989. Así que, antes de que se me pase, aprovecho para mencionarlo en TecOb, porque creo que es algo a tener en cuenta.
El 05.05.12, en Geo, por alpoma
La montaña de Tianmen se localiza en un parque natural chino del mismo nombre situado al noroeste de la provincia de Hunan. Se trata de un lugar muy visitado por el turismo local y que, en los últimos tiempos, también ha entrado a formar parte de varias rutas transitadas por turistas de todo el mundo. El paisaje alrededor de la montaña es impresionante, sobre todo si se tiene en cuenta que se observa desde las alturas, pues los visitantes recorren a pie varios kilómetros de una pista de hormigón armado decorada con un arambol que simula una trama de madera bordeando la cumbre de la montaña. Las vistas del precipicio no son muy recomendables para gente aprensiva.

Imagen de David Wood.
Pero, hay algo en esta pista elevada a cientos de metros de altura sobre el fondo del abismo que marca la diferencia y convierte a este lugar en algo muy especial. Toda una sección de la ruta se ha construido con una estructura metálica que sostiene un camino realizado con placas transparentes. Así, al caminar por la ruta que bordea la montaña, el visitante tiene la sensación de pasear flotando en el aire, con el fondo del valle allá abajo. Lo atractivo de la experiencia consiste, precisamente, en mirar hacia abajo, pero seguro habrá quien pase bastante miedo al recorrer este camino “invisible”.



Imágenes: Zhangjiajie.
Relacionados en TecOb:
| Vía People and Place |
El 03.05.12, en Made in Spain, por alpoma
Versión reducida del artículo que publiqué en la revista Historia de Iberia Vieja, edición del mes de mayo de 2012, número 83.
Esta mañana un vecino de La Lora andaba comprando en los quioscos de la capital ejemplares de prensa nacional. El correo llega con retraso a aquellos pueblos, y la ansiedad de sus convecinos le impulsó a bajar a la ciudad, adquirir todos cuantos periódicos pudo y venderlos después con un saneado margen comercial. El informador nada tiene que hacer al pie de la torre metálica de Valdeajos, a no ser que quiera adentrarse en la técnica de las prospecciones. Cae un sol extraño en estos lugares y la gente soporta la molestia, alimentando esa esperanza de que ante sus ojos va a desarrollarse la segunda y radiante salida del petróleo. Se sabe que esto no será así, pero, en fin, allí están esas gentes montando guardia ininterrumpida.
Crónica de Felipe Fuente publicada en La Vanguardia el miércoles 10 de junio de 1964, pocos días después de la primera extracción de petróleo en La Lora burgalesa.
Recuerdo que hará unos veinte años me sorprendió ver en la lejanía, desde la carretera de Palencia a Riaño, una gran estructura metálica que había surgido de la nada. Se trataba de una torre de prospección, al parecer a la búsqueda de bolsas de gas en lo profundo de la tierra, que una compañía de exploración geológica había erigido en las cercanías del pueblo palentino de Fontecha. Esos recuerdos los tengo muy borrosos, a fin de cuentas yo era por entonces un chavalín de corta edad, pero lo que sí recuerdo muy bien, además de la silueta de la torre de prospección recortada sobre el horizonte, fue la oscura convicción que tenían muchos lugareños sobre aquella aventura. Aseguraban que la cosa no iría muy lejos porque, a fin de cuentas, “en España no hay ni petróleo y ni gas”. Y, así, como queriendo dar la razón al saber popular, la torre desapareció al cabo de unos meses sin que nada más se supiera. Pero, como sucede con tantas otras cosas, aunque creamos que no está ahí, en España se puede extraer petróleo y gas. Naturalmente, nada de hablar de compararnos con Arabia Saudí, ni mucho menos, pero cuanto más se conoce sobre el potencial de nuestro territorio en este sentido, más se puede asegurar que en un futuro a medio plazo sí podría extraerse petróleo y gas en cuantías nada desdeñables, lo suficiente como para poder reducir nuestra dependencia del exterior en materia de combustibles fósiles en un porcentaje muy atractivo.
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