Lo he comentado muchas veces, pero lo mejor es comprobarlo de manera gráfica1. Para bien o para mal, la ciencia climatológica depende en gran medida de los datos disponibles, puesto que lograr valores a partir de experimentos “globales” es algo complicado, sino imposible generalmente. Por otra parte, tal experimentación suele limitarse a la generación de modelos por ordenador que arrastran graves problemas de carencia de datos sobre muchas variables del sistema climático. Es más, existe un punto clave en una ciencia que depende gravemente de los datos meteorológicos o de los procedentes de series climáticas, me refiero a su tratamiento y explotación estadística. Por una parte, tal y como ya expliqué, existen y han existido muchos problemas a la hora de uniformizar datos procedentes de gran número de estaciones meteorológicas, con graves deficiencias debidas a su localización o, sencillamente, a variaciones en la forma en que son registrados tales datos. Por otra parte, desde mediados de los setenta, la incorporación de datos por satélite ha cambiado el panorama que contrasta con las series de datos anteriores y, finalmente, existe un elemento vital a la hora de sacar conclusiones. Este elemento de juicio es el análisis estadístico de tales fuentes de información primaria. Para decirlo de una manera sencilla: partiendo de la misma fuente, esto es, de las series de datos sobre temperaturas y similares, dos autores pueden llegar a conclusiones diversas aplicando métodos estadísticos diferentes.
Veamos un ejemplo muy sencillo para mostrar el problema. Tomando dos fuentes de acreditada solvencia científica, veamos dos gráficos que no necesitan comentario adicional. En primer lugar, acudamos a2:
Rahmstorf, S., A. Cazenave, J.A. Church, J.E. Hansen, R.F. Keeling, D.E. Parker, and R.C.J. Somerville, 2007: Recent climate observations compared to projections. Science, 316, 709, doi:10.1126/science.1136843. [Ver PDF]
De esta fuente, muestro el siguiente gráfico que nos enseña cómo en el período comprendido entre mediados de los setenta y principios del siglo XXI, el incremento de concentración de CO2 atmosférico medido en Mauna Loa parece estar relacionado de forma muy clara con un incremento de temperatura y de nivel del mar que siguen, a su vez y de manera bastante cercana, algunas de las previsiones del IPCC.

En segundo lugar, visitemos otra fuente reciente que trata el mismo problema:
Kramm, Gerhard, 2008: Comment to “Recent Climate Observations Compared to Projections” by Rahmstorf et al. arXiv:0801.1870v1 [physics.ao-ph] [Ver PDF]
De este artículo, extraigo otro gráfico con dos marcos temporales diferentes. Teniendo en cuanta que se tienen datos de Mauna Loa desde 1958, ¿por qué utilizar un marco temporal tan estrecho como el mostrado en el gráfico anterior? ¿No sería más interesante relacionar los datos de concentración atmosférica de dióxido de carbono y las anomalías térmicas entre finales de los cincuenta y principios del siglo XXI? Es de suponer que, al ampliar el marco temporal, las conclusiones tendrán mayor valor explicativo. El resultado, como puede verse, está lejos de mostrar una relación puramente lineal como en el caso anterior.

Bien, no creo que sea necesario añadir nada más.
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1 Curiosamente, Antón Uriarte comenta hoy algo similar a lo que trato ahora en TecOb, aunque este artículo llevaba varios días en dique seco por culpa del gripazo que he tenido. Véase el artículo de hoy en CO2
2 Como siempre, recomiendo la lectura y análisis de los artículos originales que enlazo, porque en ellos se pueden encontrar muchos más datos y matices que no comento aquí.
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9 Comentarios
Yo sí: estoy hasta las narices de que manipulen a su antojo los datos. Lo lógico es comenzar la estadística desde el primer año que hay datos en la estación hawaiana.
¿Para cuándo anotarás sobre el sol y el nuevo ciclo? ¿Más calor o más frío en la Tierra?
#maty: Si todo va bien, la semana que viene.
Gracias por la anotación.
En el artículo de Kramm son especialmente reveladores los gráficos de correlación entre CO2 y anomalías de la temperatura que no pasan de tener un coeficiente del 0.65.
Desde el exilio “La corriente del Atlántico Norte se detendrá”. Otro mito algoriano desenmascarado por la ciencia.
Lo cierto es que los datos climatológicos según dicen es necesaio una treintena de años para ser tomados para caracterizar el clima de una regió, esto es, usar los datos promedios de los últimos 30 años para definir un clima en una región. Definir el clima es una cosa pero para percibir un cambio climático ciertamente no se puede percibir con esos datos.
Es cierto que aumenta el CO2 por las emisiones y la deforestación, es cierto que aumenta la temperatura en los últimos 30 años, pero eso, como se ve puede variar con los ciclos solares en los que una época de gran cantidad de manchas solares aumenta la temperatura.
Buen artículo
[...] Vía: Tecnología Obsoleta, CO2 [...]
Esto lo aprendimos en Fisica del Medioambiente. Segun el marco temporal lo que en una grafica puede ser una tendencia (primer ejemplo del articulo) en otra se convierte en una variabilidad (segundo ejemplo).
El gran problema de la climatologia es que desconocemos la escala temporal y por tanto no sabemos si lo que estamos experimentando es una tendencia o parte de un proceso variable.
Puede que para analizar el calentamiento global sea una buena opción mirar los efectos en vez de fijarnos exclusivamente en datos promediados de temperaturas y pluviometría, sujetos éstos a cambios metodológicos de obtención e interpretación.
Haciendo un paralelismo con la genética, es más sencillo observar los cambios de fenotipos (efectos) que analizar los genotipos (causas).
Algunos efectos a considerar serían: Disminución de las masas de hielo continentales y marinas (salvo el hielo continental antártico, todas las demás están en regresión, incluida la placa de hielo marino antártico). Más que la constatación de una disminución
que podría estar de acuerdo con los efectos cíclicos naturales de las glaciaciones, lo que llama la atención es la velocidad del cambio en las últimas décadas.
Colonización de especies vegetales propias de latitudes medias, de hábitats más extremos en latitud y altitud. Cambios de especies y variedades de cultivo para adaptarse a las nuevas condiciones (i.e. cambios en las zonas de utilización de las variedades zonales de trigo que produce mayritariamente EEUU para todo el mundo)
Maduración prematura de cultivos y frutos (adelantamiento de las fechas de vendimia. pérdida de aromas varietales por maduración acelerada. Implantación del cultivo de la viña en zonas demasiado frías hace sólo unas décadas).
Evolución de las especies como respuesta adaptativa al cambio climático. Las especies con ciclo reproductivo rápido pueden adaptarse a cambios también rápidos. Hay estudios que parecen confirmar esos cambios en el género Drosophyla (mosca de la fruta o mosca del vinagre).
La lista no pretende ser exhaustiva, sólo es un apunte en el sentido que a lo mejor en sucesivos posts, contribuciones de este tipo ayuden a comprender mejor la realidad.
estoy muy interesada en conseguir estadistica climatologica y cientifica sobre el planeta en general,todo lo que logro conseguir me parece escaso para la gran nesecidad que tengo de la situacion por la que pasa nuestro planeta,he considerado sus comentarios,es posible encontrar un medio que realmente suelte la realidad a cara limpia sin bueltas sin trabas,siento que nos tienen al margen de la ignoransia o no tengo la capasidad aun de encontrar el sitio que nesecito,si pueden informarme se los agradecere.