Estaba terminando de leer el Curso de autodefensa intelectual, libro de Normand Baillargeon, cuando el lector de feeds despertó portando un artículo de Shora, como siempre interesante, sobre el Efecto Borrego en la prensa digital. Básicamente, la idea es la misma, se centran en la idiotización general. Ya sea en los medios de comunicación, la política, la publicidad, en todos los ámbitos públicos parece que la manipulación y la estupidez general aumentan diariamente. Claro está, manipulares siempre han existido, al igual que falsas creencias y psudociencia, pero en estos tiempos de consumo rápido de ideas inocuas parece medrar la mediocridad y la tendenciosidad como nunca. Shora se sorprende de algo tan “inocente” como es el fenómeno del “cortapega” –con errores incluidos– en la prensa digital, algo que dada la prisa crónica de los medios y la falta de reflexión tan de moda, no nos debiera extrañar. He ahí algo que constituye el motivo principal del libro de Baillargeon, la falta de sentido crítico de la población. Se trata de un libro atractivo, en el que el profesor canadiense analiza cómo se utiliza el lenguaje, los medios, las matemáticas, la dicción, para manipular a la gente. Ni más ni menos pero, más bien se trata de un intento de autodefensa contra la idiotización general que seguramente falla en lo más primordial: aquellos que se acercan al libro, pienso yo, ya conocen la mayoría de las “tretas” puestas en marcha por los “malvados” manipuladores. Dudo mucho que alguien sumergido en la tranquilizadora marea de atontamiento se acerque al libro ni de lejos.
Cada vez que pienso en esto me acuerdo de la librería que regenta una amiga. Una o dos veces por semana me paso por allí a contemplar el muro de novedades de papel, por si hubiera algo que mereciera la pena comprar. Por lo general, suelo regresar a casa con algún nuevo libro. Lo más intrigante de esas visitas es el comportamiento de la gente que entra en en la librería, algo que también he podido observar en otras similares. En la puerta hay un cartel, bastante grande, en el que puede leerse sin dificultad alguna: NO SE HACEN FOTOCOPIAS. Bien, pues si cada hora entran en la librería diez personas, inevitablemente ocho de ellas entran preguntando si se hacen fotocopias, nunca preguntan por un libro. De las otras dos, una preguntará por el precio de un libro conocido y, al escucharlo, dará media vuelta con cara de pocos amigos mascullando algo sobre lo caros que se han puesto los libros. La otra, con un poco de suerte, comprará un libro, aunque, por lo general, ésa persona se lleva más de uno.
Hay dos motivos principales que llevaron a Baillargeon a escribir este libro, además de aprovechar algunos artículos y notas personales:
En primer lugar, me inquiera la privilegiada posición que ocupan todas esas creencias que circulan en nuestras sociedades bajo diversos nombres –tales como paranormal, esoterismo, o new age– y que comprenden creencias y prácticas tan diversas como la telequinesia, la transmisión de pensamiento, las vidas anteriores, las abducciones extraterrestres, los poderes de los cristales, las curas milagrosas, los programas y aparatos de ejercicios que ofrecen sin esfuerzo efectos inmediatos, la comunicación con los muertos, diversas formas de misticismo oriental aplicado, la quiropraxis, la homeopatía, la astrología, todo tipo de las llamadas medicinas alternativas, el Feng Shui, los tableros ouija, la posibilidad de doblar las cucharas sólo con el pensamiento, el recurso a videntes por parte de la policía, la cartomancia…
He aquí su otro motivo de inquietud y, por tanto, motivo para llevar a la vida su Curso de autodefensa intelectual:
Estoy también inquieto –debiera quizá decir consternado– por el, según mi parecer, deplorable estado de la reflexión, del saber y de la racionalidad en amplios sectores de la vida académica e intelectual. Lo diré con la mayor sobriedad posible: ciertas cosas que se hacen y dicen en ciertos sectores de la universidad actual, donde florecen literalmente la incultura y la charlatanería, me quitan el hipo. Y no soy el único que lo piensa.
Personalmente pienso que no tiene caso, la cosa está mal y va a peor. Pesimismo crónico, lo sé, siempre he pecado de ello. En ocasiones el autor suena demasiado “chomskiano” –tengo ciertos sentimientos contradictorios hacia Noam Chomsky, a veces me encanta, otras me aburre– pero la intención es admirable, sobre todo en los tiempos que corren. En fin, para abreviar, de todo el mar de datos y análisis que el autor incorpora en su obra, me gustaría traer a este post una serie de “normas” que suelen seguir los políticos y los medios para tratar de “imponer” su ideología, sea lo que sea lo que tal palabra signifique ahora porque me parece que los tiempos de Hegel quedaron muy atrás:
Los diez mandamientos del ideólogo11.- Darás lo singular por universal.
2.- Ocultarás el trabajo acabado y darás por naturales las mercancías y los textos culturales.
3.- Te servirás de falsas analogías.
4.- Darás la impresión de objetividad, con el fin de ocultar tu posicionamiento personal.
5.- En todo tema de discusión, trazarás cuidadosamente los límites de lo aceptable. En otros términos, controlarás el orden del día.
6.- Darás la explicación más simple como si fuera la necesaria y la mejor, lo cual es un sofisma.
7.- Convertirás en ordinario lo que es extraordinario, diciendo, por ejemplo, que nuestros dirigentes son personas normales como nosotros.
8.- Crearás confusión, para provocar más interés en la superficie de las cosas que en el fenómeno en su conjunto.
9.- Crearás y alimentarás la ilusión de que la historia conduce exactamente al momento presente y a la situación actual.
10.- Te convertirás en un abanderado de la máxima: “imposible actuar de otro modo”.
Aplíquense tales “mandamientos” a medios y políticos… ![]()
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1Adaptado de P. Steven, The No-Nonsense Guide to Global Media, p. 113. Citado por Normand Baillargeon en Curso de autodefensa intelectual. Crítica – Ares y Mares, 2007.
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21 Comentarios
“8.- Crearás confusión, para provocar más interés en la superficie de las cosas que en el fenómeno en su conjunto.” 100% aplicable a los políticos…
mmm interesante libro… intentaré conseguirlo…
y si no lo hago ¿podrías pedirle a tu amiga que me lo fotocopie en su tienda?
Está bien lo que dice este Baillargeon de la Universidad, pero (al menos en España) creo que lo más preocupante son los alumnos.
Se habla mucho del descenso del nivel de conocimientos de los que entran, y es cierto que su base matemática y física es cada vez peor, pero lo que más me llama la atención a mí es que cada nueva promoción que entra son menos espabilados. No es que sean poco inteligentes, es que están atontolinados. Lo de las fotocopias que cuentas es su norma de vida.
Un conocido comentaba hace poco que de los 32 profesores del insituto donde trabaja, él es el único escéptico. El resto, incluidos los de ciencias, creen en algo (ya sea una religión, pseudociencia o medicina alternativa). Triste, pero cierto.
[...] @ Tecnología obsoleta: [...]
Me recuerda al libro que me leí de Douglas Rushkoff, “Coerción: Por qué hacemos caso a lo que nos dicen”. Intentaré conseguir este que recomiendas para ver qué tal está.
PD1: ¡50 años del Sputnik! (Mirad la portada de Google)
PD2: Espero ansiosamiente tus “fascículos” del cambio climático. Sobretodo después de leer la catastrófica noticia del ADN: http://www.adn.es/impresa/lavida/20071004/NWS-0279-deshielo-futuro.html (¡22 grados en el Ártico! :O) No hay quien se lo crea.
Por desgracia, para creer que las cosas están mal y van a peor, tendrías que demostrarme primero que antes estuvieron bien. No creo que lo consigas, francamente. Al menos hoy, los ideólogos se tienen que molestar en intentar confundir. Hace siglos, lo que decían se daba por cierto sin más.
He ahí la cuestión, no pienso que antes las cosas fueran mejores, ni mucho menos, lo que me sorprende es que la gente tienda a quedarse con la primera “explicación” sin molestarse en buscar alternativas (sobre todo ahora, cuando es posible buscar información y compararla sin problemas), al menos así me lo parece, ya sabes que, como escribí en el post, me defino como pesimista crónico. ¡Puede que sea mi deformada percepción de la realidad lo que me haga ver que todo tiene mal aspecto!
Al magnífico libro de Rushkoff que ha recomendado davife, yo añadiría ‘On Bullshit’, un opúsculo de Harry G. Frankfurt tan nutritivo como su apellido.
Los hombres no se mueven a través de la realidad,
sino que deciden en función de como la perciben o
como se la revelan según sea ciencia o religión.
No somos mas aptos que un mono cualquiera.
Lo que no tiene solución en el mundo real.
x²+y²+z²=0, tampoco.
Supongo que el que muchos no reaccionemos ante evidentes despropósitos cotidianos tiene que ver con
no tener tiempo ni ganas para buscar la información necesaria para contrastar con la que nos ofrecen los diversos charlatanes que intentan embaucarnos. Y cierta indiferencia. Si tuviéramos que responder y contestar a todas y cada una de las chaladuras no tendríamos tiempo que dedicar a nuestro trabajo, nuestra familia o nuestras aficiones. En mi balanza pesan más estas últimas.
Pero, vaya, es una opinión…
Tarda mucho en cargarse del todo la pagina. Pregunta a ver si pasa a otros y no es un caso puntual.
Miraré a ver si hay algún problema, puede que sea algo temporal. Gracias por el aviso.
[...] En Tecnología Obsoleta, Alpoma nos da algunas claves para la autodefensa intelectual en Atontados. [...]
Ni en las escuelas, ni en los institutos se hace comentarios de textos.
Además de las matemáticas, el comentario de texto es básico para estructurar el pensamiento propio e independiente.
Creo que hace poco nos han dado una nota muy mala en nivel educativo dentro de los paises desarrollados en un estudio internacional.
He leido 1984 de Orwel hace poco y se ven muchas similitudes con los políticos y los medios de comunicación, sobre todo en cuanto al “doblepensar”.
Vivimos en una sociedad libre, lo que se está comentando en este blog puede llegar a ser muy grave.
Y no hablo de ningún partido ni tendencia, hablo en general. Soy de la época de la EGB, el BUP y el COU y planes antiguos de universidad (el mio era de 1975). La cantinela de que “los niveles están cada vez más bajos” la llevo escuchando toda mi vida, y no soy el único ni por asomo.
Y lo peor es que es cierto, lo he comprobado viendo las materias que dan familiares más pequeños y las que daba yo en su época.
Esto es preocupante, es muy grave que las personas tengan cada vez menos capacidad de análisis. Sobre todo cuando los gobiernos en democracia los deciden las personas.
Un saludo.
Los diez mandamientos del ideólogo
1.- Darás lo singular por universal. 2.- Ocultarás el trabajo acabado y darás por naturales las mercancías y los textos culturales. 3.- Te servirás de falsas analogías. 4.- Darás la impresión de o…
Sinceramente no entendí el punto del párrafo sobre la librería. Me lo explicas de nuevo, por favor, porque o yo estoy muy “atontatado” o tú estás “”creando confusión”
Vaya, pues parece que los de la editorial Critica , han decidido renombrar a NORMAND Baillargeon y convertirle en NORMAN. Ya me extrañaba no encontrar el libro en Amazon. Ya se podian aplicar ellos lo del “cortapega con errores incluidos”. Esta es una de las razones por las que me encanta comprar los libros (siempre que sea posible) en su version original. Saludos!
Pues lo han publicado hasta en Alemania:
http://www.desdeelexilio.com/2007/10/24/el-nuestro-es-un-pais-de-borregos/
http://www.heise.de/newsticker/meldung/97906
En mi opinion, en la actualidad se presentan opciones alternativas a la cultura demasiado atractivas como para dejar de ganar adeptos. Y una inmensa mayoria de la población ya se conforma con dedicarse a los botellones, a la play, etc… desinteresandose por cualquier otra opción para entretenerse que no sea tan cómoda o sencilla.
Si a todo eso le sumamos una clase política tan triste como la existente… Obtenemos estos “magnificos”resultados…