Luis “El loco”

VolarEstoy convencido que, en cualquier lugar o rincón de este mundo, hay inquietos personajes olvidados e ignorados que, aunque no pudieron recibir la educación adecuada, mantienen una frenética actividad inventiva. Naturalmente, casi todos ellos “inventan” lo ya inventado, son llamados excéntricos y locos, memos o atolondrados, por ir mirando al cielo admirados al contemplar las estrellas o por enseñar con ilusión sus extraños cacharros, montados con chatarra y otros desperdicios que, al común de los mortales, pudieran parecerle completamente inútiles.

Muchos de estos personajes bordean, cuando no superan, el límite de lo patológico, llegando muchas veces a ingresar en instituciones psiquiátricas. Otros, llevan una desdichada vida, entre los insultos y mofas de sus vecinos. Finalmente, una minoría, consigue descubrir o inventar algo realmente interesante y, más infrecuentemente todavía, recibir el reconocimiento por ello merecido.

En el rincón que habito, acá en la Montaña Palentina, en la Villa de Guardo, vivió hace años el que, a falta de otro referente más cercano, cabría de calificar como “prototipo” del inventor “loco” y apartado del mundo. No recuerdo si cuando era pequeño lo llegué a ver, pero posiblemente así llegó a ser, pues Luis, apodado no sin injusticia “el loco”, abandonó Guardo a mediados, o finales, de los setenta, si recuerdo bien. En el reciente libro de Jaime G. Reyero dedicado a las gentes que en esta Villa han vivido, se incluye una amplia semblanza de este personaje, un texto que me sirve para recordar, con brevedad, las aventuras que protagonizó…

José Luis Fuentes Blanco, nacido en 1939, llegó a Guardo con su familia, que encontró empleo en el Complejo Industrial de ERT, donde él mismo trabajaría años más tarde. Desde pequeño sintió atracción por las máquinas y la inventiva, se cuenta que con sólo siete años utilizó una caja de zapatos, el tubo de un rollo de papel higiénico, los cristales de las gafas de su abuelo y una bombilla, para construir una especie de máquina de diapositivas con la que proyectar los trozos de película inservibles que se desechaban en los cines guardenses.

En los años sesenta, ya como empleado de la industria citada, su mayor pasión se centró en el vuelo, cual si fuera un moderno Leonardo da Vinci. Así, inventó un extraño paracaídas-cometa que, remolcado por un coche lograba, tras soltarse del mismo, realizar pequeños vuelos de más de cien metros de distancia. Forzando el ingenio al máximo, desarrolló una miniturbina que, colocada a la espalda le permitió volar a pequeña altura durante unos dos minutos y con la que, se dice, llegó a cruzar ríos. En el año 66, realizó una serie de exitosas pruebas con un paracaídas de su invención, que podría considerar se “precursor” del parapente, lanzándose desde las lomas del Cristo del Otero, en Palencia.

Bordeando lo ingenioso y lo festivo, el bueno de Luis desarrolló un globo aerostático iluminado que, al volar de noche, hizo pensar a muchos guardenses en una invasión de OVNIs, hasta que la Guardia Civil puso freno a la broma, llegando el incidente hasta las páginas de los periódicos. Pero no sólo al vuelo dedicó sus esfuerzos este “loco”, también construyó telescopios e, incluso, montó un “submarino” que, en su primera prueba en el río Carrión, casi le cuesta la vida al chaval que lo pilotaba. En 1965, diseñó un microscopio solar que, según las crónicas, fue objeto de interés por parte de varios empresarios madrileños, logrando patentarlo. He buscado la patente y todavía no la he localizado, tiempo al tiempo, en ello estoy.

Entre los mil y un aparatos que ideó y que, andando el tiempo no parecen tan locos como se supuso en la época, está el cepillo de dientes que porta dentífrico, unas gafas luminosas, un bolígrafo para escribir de noche y una famosa pistola-bolígrafo capaz de disparar proyectiles de 22 milímetros que llegó a presentar en el famoso programa televisivo “Estudio Abierto” de José María Iñigo.

Otros de sus inventos recibieron también interés por parte de la industria, aunque él nunca se benefició de ello, como fue el caso de su sistema parasol antireflejos. Su familia no parece que estuviera muy alegre con todo esto. Por ejemplo, de joven, construyó un “avión”, revestido de tela y plumas, similar a los presentes en los bocetos de da Vinci. La gente se burlaba de ello, así que sus padres lo quemaron una noche. También son famosos sus trompazos, sus golpes y lesiones, producidos en sus mil y un vuelos con sus cacharros.

Hace unos años, Luis volvió a las páginas de los periódicos locales, esta vez como protagonista de un atraco. Su objetivo era conseguir las 70.000 pesetas que necesitaba para adquirir unas lentes especiales con las que construir un nuevo telescopio de su invención. Armado con una escopeta casera, hecha con el mango metálico de una escoba, logró su botín, pero fue apresado de inmediato tras una pintoresca persecución policial, en la que incluso llegó a disparar su escoba-escopeta. Detenido y encarcelado, su pista se pierde en un hospital psiquiátrico, no sin antes haber conseguido sus preciadas lentes especiales, que le fueron regaladas por la fábrica barcelonesa que las manufactura, tras enterarse del caso.

Imagen: Robert ParkeHarrison, Da Vinci’s Wings, 1998.

ACTUALIZACIÓN – Febrero 2009: Me ha llegado la noticia del fallecimiento de José Luis Fuentes Blanco, a principios de enero de 2009. Véase El Norte de Castilla.


En esta misma categoría:

8 Comentarios

16.04.06

Prefiero cincuenta locos como Luis que a más de un cuerdo. El mundo ha avanzado gracias a los locos y soñadores. Un relato, el tuyo, divertido que nos acerca a un personaje tan local como humano, según lo veo yo.

16.04.06

Sí, opino lo mismo ;) Además, me gustaría mucho saber qué fue de aquel “loco”…

17.04.06

Novelesco!

17.04.06

Un tío que es capaz de organizar un robo (con un el palo de una escoba) para comprar unas lentes y hacer con ellas un telescopio es un fuera de serie. Un crack. Sin duda alguna.

Muy buena historia.

Salud!

18.04.06

Un loco por convicción y no por incomprensión. :)

[...] Abril La llama encendida con el artículo sobre la Enciclopedia, se avivó cuando decidí seguir con el debate. Así llegó La Esencia de Occidente y, claro está, se armó otra vez un gran lío… mmmm no, quería decir, debate. Para alegrar un poco el ánimo, nada mejor que Paquito el Chocolatero, eso sí, atemperado con aliños de pesadillas genéticas, relojes termoneumáticos y… la guinda del pastel. El 6 de Abril, sin tan siquiera esperarlo mínimamente, van y le conceden a TecOb el Premio 20Blogs al Mejor Blog de Ciencia y Tecnología… sigo sin saber por qué. Salí volando en un Constellation que, cosas de la fantasía, alcanzó una velocidad cercana a la de la luz para así explicar un asunto de gemelos y, ya de vuelta, fotografiar el infierno. Otro gran lío se montó más tarde con un poco de pentotal sódico y, como el mes estaba de lo más “movidito”, visité al entrañable Luis “el loco” y al denostado Stakhanov. Con el asunto Némesis las cosas volvieron más o menos a los cauces normales, con fondo musical interestelar, el estruendo de los reactores de un Handley Page Victor K2 y un intento de “clasificar” a los comentaristas de blogs. ¿Cómo terminar bien el mes? Con un genio del grabado, Piranesi y unos legendarios dibujos animados. [...]

05.08.09

Hola a todos:

Encontrando cosas de mi pueblo, vi. este articulo que me choco, sobre Luis el loco.
Vecino de mi barrio, del Barrio la Fuente, vivía con su padre en la calle los Alfareros.

Me acuerdo que alguna noche cuando metía el coche con mi padre en la cochera, ya que el vivía allí al lado, tenia un telescopio apuntando a la luna y la verdad para esos tiempos, sobre el 1972/73 se veía muy bien, también me acuerdo de las laderas de la chopera, por la fuente de los Hornicos y las lagunas, que tenia un paracaídas y se tiraba con el, ladera abajo y nosotros los guajes del barrio, jugábamos con Luis entre las telas del paracaídas, después de algún tiempo se fue a vivir a Palencia y alguna noticia escuche, pero le perdí algo la pista. Hoy su antigua casa esta convertida en una cochera.
Buen hombre y siempre fue nuestro amigo del barrio nos dejaba jugar con sus inventos.
Yo también fui un poco como el, montando emisoras de radio con aparatos de radio viejos a válvulas y transmitiendo en onda media sobre los años 80 en la frecuencia de 1000 Khz. como Radio Juventud de Guardo, de 11 a 13 horas, yo y mi amigo Francis.
Saludos a todos.

28.07.11

Felicidades por tu entretenido blog.
Deliciosa historia.
Triste final.
Lo lógico era ofrecerle un laboratorio y registrar patentes.
Se hubiese ganado dinero.
Sin embargo lo internan para que no moleste, lo que constituye un gasto.

Que pais tan estupido describes:
Prefiere gastar dinero en parar los pies a un creativo antes que ganar dinero con su creatividad.

Escribe un comentario

* Nombre, E-mail y comentario son requeridos.
(Tu correo no aparecerá publicado.)

Te encuentras en Tecnología Obsoleta,
blog editado por Alejandro Polanco Masa.



Eruditio inter prospera ornamentum inter adversa refugium - Laercio.

Mis libros

Patrocinado por

Digital vector maps

Archivos

Categorías

Suscríbete por e-mail