Buscando la conciencia

CerebroLa conciencia1, como algo que define al ser humano, es una de las últimas “fronteras”. El paradigma actual2, en neurociencia, nos dice que solamente es fruto de la extraordinaria complejidad de la organización del cerebro, la conciencia no sería más que una cuestión material y el libre albedrío vendría confinado por la “presión” de nuestros genes y de las contingencias del ambiente en que nos desarrollemos. Prácticamente han quedado excluidas de los campos de investigación las teorías que postulan que la mente humana es algo más que una simple cuestión material.

Todavía no existe una teoría que explique, ni de forma lejana, el funcionamiento de nuestras mentes. Hay muchas, en conflicto unas de otras. Algunas muy novedosas pretenden, siquiera de forma muy débil, retomar el posible papel de un alma inmaterial en nuestros procesos mentales. En 1953 los investigadores James Watson y Francis Crick lograron uno de los mayores éxitos de la ciencia moderna, el descubrimiento de la estructura de la molécula que porta nuestra información genética, el ADN. Con el paso de los años uno de estos dos grandes científicos encaminó sus esfuerzos hacia la comprensión de otro de los misterios fundamentales de la ciencia. Se trata de Francis Crick y su campo de estudio, tras “conquistar” la estructura del ADN, ha sido la conciencia.

Para este premio Nobel, todos los mecanismos de la conciencia son perfectamente explicables en términos materiales. Para comprender cómo funciona nuestra mente no habría más que estudiar al detalle las redes neuroquímicas del cerebro sin necesitar nunca algo inmaterial como guía. Su imagen de la conciencia se presenta como la de un complicadísimo ordenador, una simple maquinaria muy intrincada basada en unidades simples, las neuronas. Éstas son las células básicas del sistema nervioso, conectadas en inmensas redes, se transmiten unas a otras señales neuroquímicas que son moduladas por medio de variaciones en sus potenciales electroquímicos. Una vez que lleguemos a comprender cómo varios cientos de millones de neuronas interactuan unas con otras para generar mensajes coherentes, tendremos al fin la explicación a todas las manifestaciones de la conciencia humana. ¿O no? Al menos esa es la opinión de Crick.

Con esa “teoría final” podríamos explicar desde el porqué nos gustan determinados alimentos, a cómo se genera el sentimiento religioso dentro de ese mar de redes neurales que es nuestro cerebro. Todo el apasionamiento materialista de Francis Crick, en realidad, no es más que una toma de posición filosófica, no una teoría detallada sobre nuestra mente. Se continúa a la búsqueda de esa teoría porque, de momento, no tenemos siquiera una aproximación lejana a la misma. Durante el transcurso de la vida de un individuo, su cerebro va modificándose a sí mismo. En las fases de crecimiento y aprendizaje las redes neuronales se van conformando y redibujando en medio de un proceso gigantesco de plasticidad cerebral.

Sin embargo, todavía queda algo de espacio a otros puntos de vista en la ciencia moderna. Los dualistas postulan que la mente del individuo existe independientemente del componente físico cerebral. Van contra del determinismo físico y creen en la existencia del libre albedrío. El neurocientífico John Eccles y el filósofo Karl Popper formaron hace años equipo para explorar las posibilidades del dualismo. El gran problema de este modelo es que jamás se ha encontrado cómo una entidad inmaterial, léase mente, alma o espíritu, puede interactuar de forma física con las redes de neuronas para generar respuestas corporales y recibir información del medio. Para Eccles la mente actuaría en el nivel de la mecánica cuántica. A ese escala controlaría los impulsos nerviosos eligiendo una de entre las muchas varias posibilidades de los impulsos nerviosos. Todo esto solamente es una especulación, pues no hay pruebas que demuestren el mecanismo concreto de funcionamiento de esa “máquina”.

Según otros científicos, nunca se podrá llegar al conocimiento objetivo sobre el funcionamiento de la conciencia, ni mucho menos lograr que robots con inteligencia artificial avanzada posean nuestra capacidad de autoconsciencia. Como ejemplo de estos investigadores puede tomarse al físico Roger Penrose. Según este científico nunca se podrán replicar las mentes humanas, pues éstas basan su funcionamiento en mecanismos probabilísticos sin posible copia. Así, el origen de los procesos de la mente sería algo enigmático relacionado, de nuevo, con la mecánica cuántica. Es lo que se denomina teoría de la conciencia cuántica. Algunos expertos en robótica han contestado que, aunque el cerebro humano se base en estas fluctuaciones mecanicocuánticas, sí podrían ser replicadas, pues ya se están diseñando componentes informáticos “basados” en ellas.

Puede que en un futuro no muy lejano surjan en el mundo real robots autoconscientes, lo que nos traería nuevos y espinosos problemas éticos y legales sobre el estatus real de esas máquinas… ¿serían seres vivos, como los humanos? La ciencia ficción ya nos ha legado muchas historias explorando esas posibilidades, a pesar de ello el estado de nuestra tecnología no hace previsible su construcción en breve.

Al contrario que los dualistas, Penrose sí ha tratado de mostrar un posible mecanismo para el funcionamiento de la mente en su último fundamento.3 El hipotético sistema sería el siguiente: operaciones no deterministas en microtúbulos neuronales. Los microtúbulos son estructuras filamentosas compuestas por proteínas que forman el esqueleto de las células de nuestros cuerpos, incluidas las neuronas. Según algunas ideas de la anestesiología, son las interacciones eléctricas entre agentes anestésicos y la estructura microtubular neuronal lo que genera el fenómeno de la anestesia. Dando un salto en esta idea, Penrose piensa que en lo microtúbulos de las neuronas se producen reacciones de computación por medio de fenómenos eléctricos de origen mecanocuántico no deterministas. Serían estas reacciones el origen de nuestra conciencia y del libre albedrío. Nuestro cerebro se convierte así en un superordenador cuántico.

Los críticos a esta teoría replican que hay microtúbulos en la mayoría de las células del cuerpo, y no por eso nuestros músculos o intestinos intervienen en el proceso del pensamiento, solamente lo hacen las células del sistema nervioso, las neuronas. Roger Penrose nunca ha planteado su mecanismo microtubular como única explicación a la conciencia, lo que expresa es un intento por buscar alternativas y nuevos sistemas para resolver este gran problema.

________
1 Conocimiento que el ser humano posee sobre sí mismo, sobre su existencia y su relación con el mundo. (Definición según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española).
2 Paradigma, en ciencia, siguiendo a Kuhn.
3 Hagan, Hameroff, Tuszynski – Biological feasibility of quantum states in the brain. (PDF).


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17 Comentarios

30.03.06

Muchas gracias por tus articulos, muy buen trabajo

Suerte

31.03.06

Dos comentarios:

1.- Popper a su vez se hizo famoso por el principio de falsabilidad. Toda proposición, como requisito previo a su examen, ha de ser falseable. Es decir: debe haber alguna posibilidad de demostrar que es falsa. La proposición “hay un teletubbi gigantesco e indetectable detrás tuyo” no es falseable, porque el teletubbi es indetectable. Por lo tanto, no debemos perder el tiempo con ella según Popper.

Entonces: por qué pierde el tiempo Popper con este señor Eccles? Es decir: si pregunto “si la hipótesis de que la mente es inmaterial fuera falsa, en qué se notaría?” no puedo imaginar una respuesta. La mente inmaterial, igual que Vishnú, igual que el ángel de la guardia o el teletubbi indetectable, son entidades invulnerables al falseamiento. No las puedes tocar, no hay experimentos que se puedan diseñar en un sentido o en otro.

Si es así, por qué ocuparse de ellas? Es más: qué hace Popper pensando esto? El principio de falsabilidad es más grande que su inventor, por lo visto. Y es bueno que así sea.

2.- Segundo comentario:

La introducción de la mecánica cuántica en el cerbro sirve para dar un aire fashion a la vieja idea de libre albedrío y poco más. Si quiero a toda costa asegurar (aún a costa de la verdad) la supervivencia de la idea de libre albedrío, por los motivos que sean, le hago un flaco favor a mi causa introduciendo la mecánica cuántica en la discusión. La mecánica cuántica nos saca del determinismo para meternos en el terreno de lo aleatorio. No entiendo de qué manera podríamos tener más libre albedrío si es cierto que nuestro cerebro se rige por procesos aleatorios en vez de deterministas.

Esta última cosa de la mecánica cuántica parece interesante, pero también parece que haya un sesgo intencionado. La intención es “salvar” al libre albedrío. No veo por qué habría que posicionarse a favor o en contra.

De todas formas, comparando lo del Eccles y esto último, prefiero lo segundo. Una teoría con un sesgo intencionado es mejor que una infundada y no falseable.

Me ha gustado mucho!

31.03.06

Sí, la introducción de conceptos de la mecánica cuántica en cuanto a la interacción con microtúbulos en el cerebro creo que es una idea brillantes, pero muy forzada. En realidad, personalmente pienso que todas las teorías o ideas propuestas hasta ahora para intentar explicar, aunque sea parcialmente, la conciencia humana, no son más que meras especulaciones muy alejadas de la realidad. Penrose quiere llevar el agua a su molino, esto es, la matematización, el caos y la física avanzada. Popper y Eccles hicieron más o menos lo mismo, en ese caso intentaron conciliar una especie de creencia personal con una propuesta “lógica”. No todo en Popper es, ni mucho menos, “falsativo”, incluso el padre de la criatura la “traicionó” muchas veces. ;)

31.03.06

Magnifico articulo! y muy interesantes los comentarios de purranki.
Enhorabuena por el blog!

31.03.06

Gracias :)

02.04.06

Muy interesante articulo y los comentarios ;)

Yo me considero dualista, considero que el universo mismo es materia e información y que pueden influirse mutuamente, de hecho les considero totalmente relacionadas y partes de lo mismo. La información bien podría ir en la “onda” de la memoria del espacio tiempo, pero no manejo demasiado el concepto de como el universo podría almacenar la información en si mismo; o también ser no parte propia del universo, pero de nuevo, relacionada con el mismo.

Esto, claro, es solo mi posición personal, solo tengo predilección a ella, más considero que el materialismo fuerte y duro puede ser la verdad aunque no me decante por esta opción. Respecto a la conciencia creo que es un proceso como mínimo de retroactivo y que no todo es meramente físico; ahora bien, yo no considero que todo el mundo este consciente, así que tengo demasiado para terminar de liarla; considero que precisamente la conciencia es cuando la materia deja de actuar por mera inercia y un ente logra controlar, así sea en leve la materia. Esto podría ser un mínimo impulso remoto en alguna parte del cerebro que desencadene una reacción en cadena; aún cuando todo el cuerpo y el mismo cerebro, siga en esencia siendo producto de la historia de las partículas desde el big bang. (De hecho pienso que algo parecido fue lo que desencadeno el mismo big bang).

Bueno, no los lío mas, no me enlío más.

10.04.06

Después de leer el artículo y los comentarios sigo pensando que en la cuestión del dualismo y de la conciencia al final la toma de posiciones intelectuales responde a un acto de la voluntad. Es decir, como dice marfil “yo me considero dualista”. Todos los demás igualmente -me incluyo yo- afrontamos el problema desde unos presupuestos de caracter histórico que actúan de modo virtual y subyacen a nuestra decisión racional. Es la primacía de la voluntad al entendimiento si se me permite utilizar los términos escolásticos. Si alguien le interesa el tema puede leerse un soporifero libro de Carlos Cardona llamado “Metafísica de la opción intelectual”. Al fin y al cabo si dices “El paradigma actual, en neurociencia, nos dice que solamente es fruto de la extraordinaria complejidad de la organización del cerebro” todo el mundo se arrodilla al oir la palabra “neurociencia”. E incluso parece más cierto que cualquier otra explicación (al menos en la Europa del siglo XXI) El autor al menos ha sido honesto al decir “paradigma actual”, concepto histórico que vacía de contenido objetivo e inmutable a su afirmación. Al fin y al cabo cuando se explicaban las cosas recurriendo a lo mitológico nadie se planteaba que pudiera ser falso, al menos en sus primeros estadios. Parece claro que hoy nadie se plantea la no adecuación de la ciencia moderna para la explicación última y definitiva de la realidad… pero la historia nos a demostrado lo contrario constantemente. Por tanto, y termino, en estas discusiones o problemas subyace un elemento espureo, a saber, que normalmente uno decide que es lo que cree en base a su posición social, económica, religioso, política, histórica… y luego argumenta. Preguntaos por qué un vaso de agua es para un físico cuántico un cúmulo de probabilidades de localización de electrones en un espacio orbital (y eso es cierto), y para los demás es un cristal con forma de ‘u’ en el que contienen líquidos. Qué saber es más verdadero? Y finalmente, decir que existe dualismo o que no existe se ha convertido en una convicción, por mucho que los de la bata blanca o los de la negra nos digan una cosa o la otra…

23.06.06

“…uno decide que es lo que cree…”

Shopenhauer:

23.06.06

El html me jugo una mala pasada, la frase de Shopenhauer es “un hombre puede hacer lo que quiera pero no querer lo que quiera”

07.07.06

interesante lo de intentar buscar una explicacion al problema de la conciencia mediande mecanica cuantica pero me surgen dudas, la mecanica cuantica dice que es todo a base de probabilidades y que al observar estamos haciendo que es sistema se determine por uno de esos estados, frente a un acto consciente…las neuronas manejarian diferentes posibilidades (en los microtubulos o donde sea)….pero que es lo que hace que se inclinen por una u otra respuesta? que es lo que hace que se determine por uno u otro estado?, en definitiva no estaria aportando nada a la cuestion de la consciencia, a mi entender la conciencia seria eso que hace que la neurona se inclinen por una u otra respuesta, una cuestion tan amplia que pese a muchos esfuerzos aun sigue siendo un misterio

08.09.06

Y QUE HAY CON LA MEMORIA MUSCULAR? Y LAS EXPERIENCIAS DEL ENTORNO QUE SON LAS QUE DICTAN NUESTROS COPORTAMIENTOS Y CREAN NUESTRA “CONIENCIA” ¡SI EXISTE EL BIEN Y EL MAL ENTONCES EXISTE EL LIBRE ALBERDRIO?
PORQUE PODEMOS DECIDIR, CLARO A PARTIR DE LA CAPTACIÓN DE INFORMACIÓN DE LOS ORDENADORES LINGÜÍSTICOS Y NEURONALES. ¿QUE ACASO ESTO QUEDA FUERA DE TODA EXPERIENCIA NEURONAL O DEL SISTEMA NERVIOSO? Y ESTE A SU VEZ DEL CEREBRO?

EXPOSICION ARTE CUÁNTICO

Pergaminos de la Luz – Ivonne Sánchez Barea
Lugar: Teatro de Estrellas del Planetario de Bogotá Calle 26 No. 6-07
Fecha: La Exhibición estará abierta al público entre el 5 y el 29 de diciembre de 2006
Horario: 11:45 am, 1:15 pm, 3:15 pm y 4:45 pm, al finalizar las proyecciones astronómicas. Informes: 3344546/71

Pintar la Música

La artista Ivonne Sánchez Barea, de origen Hispano-Colombiana, nacida en Nueva York y residente en Granada – España, vuelve al Planetario de Bogotá, para presentarnos 22 obras PERGAMINOS DE LUZ, de su serie titulada “Pintar la Música”, en conmemoración del 250 aniversario del nacimiento de Mozart.

Ella toma como referencia la Exhibición de Diego Samper MicroCosmos-MacroCosmos, realizada en diciembre de 2004 en el Planetario de Bogotá:
“Cosmos es el mundo, la totalidad que contiene el tiempo y el espacio.
El microcosmos, el mundo de lo pequeño, lo que se acerca al límite entre el ser y la nada.
El macrocosmos, lo mas grande, el gran teatro de la creación.
Es en lo infinito y lo eterno, donde los extremos se encuentran, cerrando el círculo. Un mismo tejido enlaza el cosmos: lo teje el tiempo.
El estudio de la historia natural del cosmos es un interrogante sobre nuestro lugar en la creación, pregunta que ha acechado al hombre desde que fue conciente de las estrellas. La tierra es el espacio del hombre; el cielo es lo otro, lo infinito e ilimitado, y es ante el asombro cósmico que sobre la trama del universo la humanidad ha escrito las sagas de sus dioses. En las historias de creación, el cosmos es recreado por la imaginación humana, confirmando cada vez las relaciones esenciales entre la humanidad y el mundo.
El microcosmos -los fenómenos terrestres y los ciclos de los seres- se ve como reflejo de los ciclos celestes. Las estrellas se agrupan en imágenes, y el firmamento se convierte en memoria colectiva: Las constelaciones señalan el ritmo de los ciclos naturales, la época de lluvias o de sequía, migraciones de aves, subienda de peces o reproducción de especies. Bitácora de viaje de los pueblos, las cartas celestes son redes de significados, tamiz de signos para navegar la realidad. De este modo, el que lee el cielo participa de los ritmos universales, está en conexión viva con la gran realidad del macrocosmos.
Los pueblos antiguos lo saben: somos hijos de las estrellas, somos hijos de la Vía Láctea , del sol y la luna. Somos hijos del tiempo, así como lo somos del agua y de la tierra.”

¿Cómo no incluir el arte de crear en ese micro-macro cosmos, conciencia humana en relación con el mundo, nuestro mundo, en la Cosmogonía Universal? ¿No es acaso la creación artística parte de esa conciencia cosmogónica?

Ivonne Sánchez Barea, tiende un puente entre el cosmos, la física Cuántica y la expresión artística, con estas 22 obras que se presentan en el Teatro de las Estrellas del Planetario de Bogotá Pintar la música, tras-polando ritmos, notas y la conciencia abstracta de la música y su interiorización individual y colectiva, partiendo de la exactitud física y matemática que en el inconciente colectivo todos llevamos como equipaje.

Con ocasión de la conmemoración del 250 aniversario de natalicio de Wolfgang Amadeus Mozart, la artista hace una interpretación pictórica de la música: traslada al mundo de las ártes plásticas la viveza, el entusiasmo y las claves de la obra musical, haciendo del color la acústica en espacios universales. El ritmo lumínico que cambia entre la luz negra y la luz blanca o luz día, crea otros cosmos dentro de cada una de las obras presentadas. Así como en la música se necesita el instrumento para interpretar, al intérprete y al auditor, Ivonne utiliza la luz para comunicar, partiendo desde los fotones y las partículas para componer cada una de sus obras, siendo ella intérprete de un lenguaje pictórico-cosmogónico.

Esta serie, un puente entre Mozart y Einstein pertenece al trabajo que ella denomina obra cuántica (Arte Q), que hasta la fecha está compuesta por 30 diferentes series, incluyendo la Serie: Líbano, una mirada atónita del bombardeo ocurrido el pasado mes de Agosto y que próximamente se expondrá en un Centro Cultural de la Provincia de Granada. Un grito de luz en la sordera de la conciencia dormida. Un llanto silencioso que se acumula en cada uno de los corazones humanos, la necesidad de expresar el tiempo y el espacio en el que estamos avocados a existir. Las otras series se ocupan de acontecimientos, hechos y realidades que abarcan espacios dinámicos de constantes cambios desde lo individual a lo social, desde el inconciente pasando por escenarios reales de preocupación global como los de medio ambiente, las mujer o las condiciones existentes en la vida, como los estados del “SER”, para lograr “HACER”, “ESTAR” Y “OBTENER” en conclusión; cosmogonía y el lenguaje artístico, reflejo de una realidad transversal.

Ivonne, construye lenguajes y senderos universales para encontrar en la imaginación las respuestas que todos buscamos.

CURRICULUM ARTÍSTICO: IVONNE SÁNCHEZ BAREA
http://www.ivonne-art.com/Paginas/expoivonne.htm

COMENTARIO DE ACAC – ASOCIACION COLOMBIANA DE AVANCES CIENTIFICOS

OBRA CUÁNTICA – PINTAR LA MÚSICA. IVONNE SÁNCHEZ BAREA
El Planetario de Bogotá, con motivo del 250 aniversario del natalicio de Wolfgang Amadeus Mozart, se complace en presentar la obra de Ivonne Sánchez Barea, artista hispano-colombiana, nacida en Nueva York y residente en España.
En esta obra la artista tiende un puente entre el cosmos, la física cuántica y la expresión artística, con obras que se expondrán en el teatro de Estrellas del Planetario.
Esta exhibición llamada “Pintar la música” combina ritmos, notas y la conciencia abstracta de la música, partiendo de la exactitud física y matemática que en el inconciente colectivo todos llevamos como equipaje.
Entre el 5 y 29 de diciembre 2006 estarán exhibidos en el Teatro de Estrellas del Planetario de Bogotá.
Horarios: 11:45am, 1:15 pm, 3:15 pm, y 4:45 pm, al finalizar las proyecciones astronómicas.
http://www.acac.org.co/home/documentos.shtml?x=667346
http://www.planetariodebogota.gov.co/programacion.php?tab=sc2

30.03.07

En mi opinión la conciencia, si bien generada por el cerebro, es algo irreductible a la capacidad intelectual del cerebro humano. Es lo mismo que si quisiéramos explicar el “espacio” o el “tiempo”.

07.08.07

Una pregunta para todos: ¿ SI NO EXISTE EL LIBRE ALBEDRIO, POR QUE NOS ENCONTRAMOS OPINANDO EN ESTE FORO?

SALUDOS.

25.03.09

Muxas gracias x vuestra ayuda :)

14.10.09

buenas…necesito porfavor, ideas para explicar de una manera razonable porque despues del transplante de organos la gente experimenta nuevas costumbres, recuerdos y pensamientos? es para mi proyecto cientifico pero no se como abordarlo de una forma convincente… si lo de los microtubulos y la conciencia podria explicar hipoteticamente este asunto..mil gracias

13.11.11

Una vez participé en un truco de magia, luego me enteré de que el mago en cuestión era además hábil hipnotizador. El caso es que en determinado momento me pidió que escogiera entre varios palitos (con mensaje dentro) que tenía en su mano. Yo fui consciente de que quería elegir uno determinado, pero al ir a cogerlo escogí otro que yo no quería y fui consciente de que era el que él quería que escogiera, pero aún así lo hice. ¿Qué ocurrió en mi mente? ¿cómo “sus” microtúbulos o lo que fuera pudieron influir en los “míos”. Esto me demostró lo complejísimo de este tema.

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Tecnología Obsoleta, blog personal de Alejandro Polanco Masa. Soy autor de varios ensayos de divulgación científica como Herejes de la ciencia (2003) o Crononautas, los viajeros del tiempo (2011) y una novela, El viaje de Argos (2012). Consultor TIC en Arbotante Patrimonio e Innovación, empresa localizada en el Parque Científico de la Universidad de Valladolid.
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