He de reconocer que, a pesar de lo polémico que resulta, siempre me ha caído muy bien este hombre, sobre todo por su mayor cualidad: es minucioso hasta límites insospechados. ¿Qué sucede si alguien presenta “pruebas” observacionales que podrían modificar alguno de los pilares que mantienen la estructura teórica del Big Bang?
Ese alguien tiene un nombre, Halton Arp. Son los experimentos, las observaciones de la realidad, lo que termina por dar valor a una teoría o cuestiona su validez. El paradigma de la cosmología actual es la Gran Explosión. Se trata de una teoría que lleva décadas dando buenos resultados como modelo básico explicativo para el origen y evolución del universo. Ha proporcionado predicciones observacionales luego verificadas y muchos experimentos han validado la realidad de la mayoría de sus pilares.
Aunque esta teoría no ha sido capaz de explicar todos los fenómenos cósmicos observados, nunca ha sido seriamente refutada. Sólamente el trabajo de un magnífico astrónomo, como Arp parece poder, al menos, poner en duda alguna de sus premisas. De ser ciertas todas las implicaciones que sus observaciones nos sugieren, habría que modificar la teoría.
Arp siempre ha utilizado de forma rigurosa el método científico y los canales establecidos de comunicación dentro del sistema de investigación. Sus conclusiones se basan en experimentos, observaciones astronómicas en este caso, a las que no se les puede reprochar ningún defecto metodológico. A pesar de esto, se ha convertido en el gran hereje de la cosmología actual. En realidad, Arp nunca ha cuestionado de forma directa la teoría del Big Bang. Pero sus resultados son tan extraños, que suponen un gran problema para la teoría.
Halton se formó en algunas de las más prestigiosas instituciones académicas de los Estados Unidos, como Harvard o el Caltech. En los años sesenta era uno de los astrónomos mejor valorados dentro de su profesión. Su principal publicación: El Atlas de Galaxias Peculiares, es considerado como una de las obras maestras de la observación astronómica. A partir de estas observaciones galácticas comenzó a encontrar intrigantes asociaciones visuales entre objetos celestes con muy diferente velocidad de desplazamiento al rojo. Al publicar los resultados, su prestigio cayó en picado, hasta tal punto que le fue negado el acceso al tiempo de observación de los principales centro astronómicos de los Estados Unidos. Privado de su herramienta básica de trabajo, Arp no tuvo más remedio, para continuar investigando, que “exiliarse” en Europa, en el Instituto Max Planck de física, en Alemania, donde ha mantenido su trabajo científico.
Resumidamente, lo que Arp ha encontrado es lo siguiente. El desplazamiento al rojo de la luz que nos llega de las galaxias es una de las bases de la teoría del Big Bang, se trata del desplazamiento de esa luz hacia la “porción roja” del espectro, debido que estas galaxias se alejan de nosotros, por la expansión del universo. Esto se explica a través del efecto Doppler-Fizeau para la luz, de manera similar al cambio de tono en el sonido de un tren cuando se acerca a nosotros, que es diferente cuando se aleja. Pero las observaciones de este astrónomo parecen demostrar que los cuasares, considerados los objetos más lejanos del universo, se muestran asociados físicamente a galaxias cercanas a nosotros. Por esto los desplazamientos al rojo de la luz de los cuasares ya no serían válidos como demostradores de su gran distancia, sino que se producirían por medio de algún fenómeno propio de estos objetos.
Uno de los ejemplos que pueden tomarse para ver estas anomalías es el cuasar Markarian 205. Como buen objeto cuasiestelar que se precie, nos muestra un desplazamiento espectral al rojo muy alto. Según la teoría al uso, esto nos prueba que se encuentra muy alejado de nosotros, prácticamente en los confines del universo visible. Lo curioso llega cuando se hace una fotografía conjunta de este cuasar y de la galaxia NGC 4319, que se encuentra cercana en el campo visual aparente.
El desplazamiento al rojo de la luz de la galaxia es mucho menor que la del cuasar. Por esto se encuentra, teóricamente, cercana a nosotros. Pero la fotografía nos muestra un fino puente de materia luminosa que conecta la galaxia con el cuasar. Esto no podía ser posible, los dos objetos estaban alejadísimos entre sí. Debería de ser una simple coincidencia visual, quedando zanjado así el tema.
La casualidad se disipa al ver que en el espectro de rayos X también se observa el puente que “conecta” ambos objetos astronómicos. ¿Confirmaría esto que, tanto Markarian 205, como la galaxia NGC 4319, están realmente conectados físicamente y que son cercanos entre sí en el espacio? Este caso bastaría, de confirmarse plenamente, para tener que revisar el modelo teórico de la expansión del universo. En realidad no se ha identificado solamente este ejemplo, sino que ya se conocen decenas de “asociaciones” cósmicas semejantes, superándose así los niveles de la casualidad estadística de forma amplia. De todas formas, todavía no se ha demostrado que esa presunta conexión sea “física”, con lo que, de momento, los interrogantes se mantienen.
Lástima que tan notables observaciones, que no tendrían necesariamente porqué dañar la teoría del Big Bang, estén siendo utilizadas por algunos grupos creacionistas, sobre todo desde el punto de vista del “diseño inteligente”, como “pruebas” de sus irracionales posiciones.
Imagen: Markarian 205 / NGC 4319 – ESA.
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9 Comentarios
Tecnología Obsoleta: El polémico Halton Arp, poniendo en cuestión el modelo del Big Bang
Alejandro cuenta: “Aunque esta teoría no ha sido capaz de explicar todos los fenómenos cósmicos observados, nunca ha sido seriamente refutada. Sólamente el trabajo de un magnífico astrónomo, como Arp parece poder, al menos, poner en duda alguna …
Muy bueno el artículo, y el libro de Arp donde leí lo que tú comentas. La Ciencia tiene en la Navaja de Occam una aliada en muchas ocasiones, pero por la propia natualeza de su filo, a veces es una espada de Damocles: como no hay forma (aún) de explicar la conexión entre los objetos Markarian y sus “eyecciones”, se prefiere aceptar la hipótesis mas sencilla de la relación directa entre el corrimiento al rojo y la distancia, aunque esa tesis no estoy seguro de que sea falsable, por lo que tampoco sería lo más “científico” el creerla.
Saludos,
M@k
Hola, en realidad, por que suponer que la teoría del Big-Bang está errada? Es tan extraño el Universo que nos podemos encontrar con muchas sorpresas.
atte.
Rodrigo Arp
rarp@hotmail.com
tecnologia
[...] Publicado por santiagoarmesilla on 26/08/07 Extraído de: http://www.alpoma.net/tecob/?p=290 [...]
[...] Buen artículo en Tecnología Obsoleta: El polémico Halton Arp. Es antiguo, de finales de 2005, pero lo leí ahora y ahí va mi reconocimiento. [...]
[...] Expulsado de los observatorios por discrepar… Web de Halton Arp [...]
El corrimiento hacia el rojo, es debido a que el universo es giratorio.La ley de Hubble se cumple perfectamente en un hipotético carrousel astrónomico.
Bueno el artículo excepto la parte final en que lamenta que las observaciones de Arp sean utilizadas “por grupos creacionistas”. ¿Dónde más irracionalidad y creacionismo como aquella a la que conduce la teoría del Big Bang con su átomo primigenio y la singularidad de su instante inicial?.