El Great Eastern, gigante de vapor

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Leyendo en El Economista sobre un gigante marino, me ha venido a la memoria otro miembro de su especie, igualmente imponente pero mucho más antiguo. Será por costumbre, pero el que la Royal Caribbean International ya tenga a su disposición su nuevo crucero, nacido en tierras finlandesas, no es algo que haya llamado demasiado la atención. Sí, es un monstruo de metal que atiende al nombre de Oasis of the Seas, de 225.000 toneladas, 361 metros de eslora y 16 cubiertas, 65 metros de altura y todo tipo de lujos para contentar a sus 6.300 pasajeros, pero ya casi nadie se asombra de estas cosas.

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El Oasis of the Seas, imagen de Wikimedia Commons.

Aunque se trata del navío de pasajeros de mayor tamaño hasta la fecha, tiene por ahí parientes cercanos y quien más quien menos ha visto alguno, aunque sea por televisión. De ahí surgió el recuerdo del Great Eastern, uno de mis barcos favoritos de todos los tiempos, sobre todo porque en 1858, cuando fue botado, nadie había contemplado jamás un monstruo así surcando los mares, la gente que lo tuvo delante casi no podía creer lo que veía.

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Sus 211 metros de eslora (en ocasiones se citan 207 o cifras muy similares) y su capacidad para transportar cerca de 4.000 personas hacían del SS Great Eastern la mayor maravilla mecánica de su época. El siguiente navío de por entonces, siguiendo la escala de tamaños, era unas cinco veces más pequeño que él, con lo que, al llegar a los puertos, cualquier otro navío a su lado parecía una minúscula criatura. Su cualidad tecnológica más sobresaliente, además de estar fabricado en hierro, era su sistema de propulsión, con una hélice y dos sistemas de palas gigantes alimentadas por el vapor surgido en calderas monumentales. Con una sola carga completa de sus almacenes de carbón, podía prácticamente dar una vuelta al globo. Era una verdadera maravilla de la tecnología, aunque con una fortuna no muy buena, por decirlo de forma suave.

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No debe extrañar que las cosas no fueran muy bien, se adelantó demasiado a su tiempo, tanto como su creador. Precisamente, quien lo ideó, falleció poco antes de que se hiciera a la mar, con lo que no pudo contemplar a su gran criatura surcar los océanos. Se trataba de alguien fascinante, Isambard Kingdom Brunel, ingeniero e hijo de ingeniero, genio del diseño de estructuras y, sin duda, un personaje que nació demasiado pronto. Apenas superó los 53 años de edad, cosa que no extraña demasiado: trabajaba casi todo el día, apenas dedicaba tiempo a dormir, o incluso a comer, fumaba decenas de puros al día y, para colmo, era capaz de concebir ideas geniales de forma continua, unas ideas que anotaba, dibujaba y desarrollaba en su mente de forma obsesiva. En su época fue considerado como uno de los mayores genios de la historia, y no creo que exageraran demasiado. Creó una línea de ferrocarril de gran éxito, toda una familia de barcos de vapor, grandes puentes de metal, diseñó máquinas de todo tipo, se atrevió a excavar túneles bajo ríos, aunque le avisaron de que tal osadía sería imposible de realizar y pensó en toda una red de transporte subterráneo animada por la fuerza del vacío en el interior de un tubo, conseguido con bombas de vapor especiales. De acuerdo, esta idea no fue muy exitosa, como otras muchas que tuvo, pero el desánimo no era algo que tuviera nada que ver con Brunel. Su temprano fallecimiento le impidió llevar a la práctica los cientos de ideas que fue anotando en sus cuadernos, pero al menos su gigante de los mares logró convertirse en un pionero de una nueva industria.

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Isambard Kingdom Brunel fotografiado por Robert Howlett en 1857, con las cadenas de amarre del Great Eastern al fondo.

Lo hizo por culpa de un desastre: como barco de transporte era un fiasco, demasiado caro de mantener, de operar e incluso era considerado peligroso. No, para transportar viajeros a lo largo del mundo no era de utilidad, pero antes de terminar sus días desmantelado, encontró su verdadera vocación. Antes de eso, hizo que se arruinaran sus propietarios, varias de las empresas que contribuyeron a su construcción y a algunas más relacionadas con su mantenimiento. La visión original de Brunel, que pensó crear un gran imperio comercial basado en varios de estos barcos capaces de unir la India y Australia con Gran Bretaña, se quedó en un solo barco, un dinosaurio de metal y un río de quiebras aterrador.

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Sus viajes por el Altántico eran demasiado cortos como para poder cubrir los gastos que tan imponente navío exigía, así que, o bien era lanzado a esas travesías globales para las que fue pensado, o era enviado al desguace. No encontró demasiada demanda como para llenar sus camarotes hacia Australia o el lejano Oriente, sería pues su destino el terminar en la chatarra hasta que alguien pensó en el Great Eastern para cierta operación novedosa. Brunel no había pensado en eso, pero resultó que el gigante era ideal para tender cables submarinos a lo largo de los océanos. Se convirtió así en una máquina excepcional por su autonomía, capacidad de maniobra y de carga como buque sin igual para la industria de los cables submarinos y, además, desde que cambió de oficio, pasó a dar beneficios. Tras varios años dedicado a esa tarea, sufrió un limbo existencial en Liverpool, como palacio de exposiciones y conciertos e incluso como gimnasio, hasta que la empresa Henry Bath & Son Ltd. inició las tareas en Rock Ferry para aprovechar su metal en 1889. Brunel lo había ideado todo para que fuera prácticamente un barco eterno, esto es, una pesadilla para los chatarreros. Durante año y medio lucharon por desmantelarlo, su construcción era tan buena que cada pieza se convertía en una pesadilla al intentar ser retirada. Curiosamente, la única pieza que parece haber llegado hasta nuestros días del imponente Great Eastern es la porción superior del mástil sobre el que mostraba orgulloso su bandera. Ese mástil puede contemplarse hoy día en Anfield Road, en el estadio del Liverpool Football Club, en cuyo extremo ondea la bandera del club.


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13 Comentarios

[...] El Great Eastern, gigante de vapor [...]

10.11.09

Vaya coincidencia. Creo que fue ayer que en microsiervos vi que recomendaban el portafolio de un fotografo, Drew Gardner.
http://www.drewgardner.co.uk/
En una de sus galerias (people/descendants) la tercera foto es de este ingeniero. La fotografia me llamo la atencion por las cadenas de fondo y porque no sabia quien era el fotografiado.
Todo encaja!

[...] El Great Eastern, gigante de vaporwww.alpoma.net/tecob/?p=1552 por enxebere hace poquitos segundos [...]

10.11.09

Impresionante

10.11.09

gran entrada,si señor

11.11.09

Un apunte macabro: Creo que es este barco. Cuando lo desmantelaron, se encontraron los restos de un trabajador que había quedado atrapado entre los dos cascos del barco. Alguien puede confirmarme este detalle?

11.11.09

#daTO: Sí, se cuenta esa historia, aunque también se ha referido para otros barcos. Puede que sea una leyenda, aunque igual es real. La Wikipedia contiene una referencia al respecto:

“Dugan’s The Great Iron Ship reports in its last pages that David Duff wrote the author: They found a skeleton inside the ship’s shell and the tank tops. It was the skeleton of the basher who was missing. Also the frame of the bash boy was found with him.”

11.11.09

Hoy en dia no nos podemos hacer una idea de como de grande era el Great Eastern comparado con los barcos existentes en aquel momento. Hay que tener en cuenta que hasta los años 60 del XIX los barcos eran todavia de madera y a vela, todo lo mas con vapor como ayudante.

El Great Eastern tiene las dimensiones de un acorazado o “titanic” del siglo XX. Para ser un barco hecho a principios de la revolucion en la construccion naval, no esta mal.

Aparte de ser un logro naval, tambien arrastro una fama de navio “maldito”, tuvo explosiones, accidentes… y ruina economica.

La explicacion supersticiosa al malditismo fue que habia uno (o varios) fantasmas de curritos encerrados vivos en el doble fondo Por la misma razon, se aplica la misma leyenda al Titanic. Pero a poco que se examine criticamente, tiene todas las caracteristicas de los mitos y las leyendas (marinas, en este caso). El afirmar que al desguazar el barco se encontro efectivamente un esqueleto es el tipico final de la leyenda, forma parte de la estructura un mito.

11.11.09

Recuerdo que este barco me lleva fascinando desde que leí de chico un libro que sobre el escribió Julio Verne, Una Ciudad Flotante.

En cierto sentido, fuera fracaso o no, es un símbolo de progreso del hombre, del afán de ir siempre un poco mas alla.

En cuanto a los barcos de crucero, en cambio, cada vez me resultan menos interesantes (supongo que tiene que ver mucho el que cada vez sea mas frecuentes verlos por Cartagena, antes llamaban mas la atención…).

Sobre historia de barcos te recomiendo que mires la del Sirio, un navio italiano hundido cerca de Cabo de Palos, en una de las mas grandes tragedias de la navegacion civil en la costa española, y con una historia turbia detras.

Saludos ¡

11.11.09

#martin: Gracias por recordarme la aventura del Sirio, tengo recogidos de hace tiempo algunos recortes de la época y espero recopilar más en breve. :-) Será tema para un futuro artículo.

11.11.09

Me alegro :-), ultimamente he estado leyendo bastante sobre el tema (por razones de trabajo sobre todo), hay alguna anécdota (como la muerte del obispo de Sao Paulo, o los inmigrantes ilegales que iba recogiendo y que hacen imposible saber el numero de pasajeros que transportaba) muy jugosas.

Lo mas trágico de todo, que se pudo evitar muy facilmente (era verano, el naufragio fue al lado de la costa, creo recordar que el barco ni siquiera llegó a hundirse…el capitán mereceria ser fusilado al amanecer).

Por cierto, me parece que otro libro donde aparecia el Great Eastern es el mundo es uno, de Clarke, donde se habla de su importante labor de cara a establecer las comunicaciones entre los dos continentes.

Por cierto, que al gran Isambard le tendrian que hacer algún monumento (si no lo tiene ya) en algunas ciudades inglesas, al menos una, Swindon, debe su existencia a que el la escogió como punto de cruce de varias lineas.

Ah, lo del mastil de Anfield me da que lo voy a usar para algo, gracias por el descubrimiento ;-)

12.11.09

Impresionante la historia del barco y la inteligencia de su creador! Muy bueno el relato! – Como pócos!

24.02.10

Impresionante el blog, munido de contenido, y muy buenas las histoeias. UnicAS!

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