A poco que se revisen revistas y periódicos españoles de principios de los años treinta, a uno le llamará mucho la atención cierto tipo de publicidad sobre productos sanitarios realmente sorprendente. Algunos propios de charlatanes, otros nacidos de laboratorios bastante conocidos, forman todo un subgénero con encanto propio en la historia de la publicidad impresa. Ahora bien, hay un producto que aparece con pertinaz insistencia en esos viejos papeles, aproximadamente entre 1931 y el comienzo de la Guerra Civil. Se trata de las Perlas FEMI, destinadas al mercado femenino como su propio nombre indica, cuya publicidad se repetía una y otra vez en todo tipo de publicaciones impresas. A veces en esquinas, de forma casi furtiva, otras veces ocupando media página gracias a anuncios con gran carga gráfica, el hecho es que su mesaje me intriga. He aquí un ejemplo, publicado en la edición del 24 de septiembre de 1934 en La Vanguardia.

Bien, no parece gran cosa, simplemente cierto preparado de farmacia para “desarreglos menstruales”. Pero la cuestión se complica cuando se contemplan variaciones sobre el mismo tema. El siguiente anuncio apareció en la revista Estampa el 21 de julio de 1934.

Hay algo que llama especialmente la atención: “…hacen reaparecer rápidamente y sin peligro la regla suspendida por cualquier motivo“. Y es, precisamente, lo de “cualquier motivo“, el elemento que me hizo saltar el muelle de la curiosidad. Un “falta” podría estar causada, cómo no, por un embarazo. ¿Acaso se trataba de algún tipo de píldora abortiva? Hasta donde yo sé, las píldoras de ese tipo no comenzaron a extenderse hasta mediado el siglo XX, es más, si atendemos a la evolución de los anticonceptivos de base química, todavía quedaba mucho camino por recorrer desde los años treinta, cuando proliferaba este producto. Buscando más información, no ha sido mucho lo que he podido encontrar. En la obra La publicidad local, de varios autores, editada por la Universidad Jaume I en 2005, se hace referencia al intrigante producto. Concretamente, en un capítulo dedicado a la imagen y la situación social de la mujer en la Segunda República, se afirma:
…la revista Films selectos en 1934 anunciaba Las Perlas Femi, “la regla suspendida volverá rápidamente”, eran unas píldoras abortivas de venta en farmacias y centros específicos que se vendían por correo, pidiéndolas directamente al concesionario Bastard.
En efecto, se afirma que se trataba de píldoras abortivas, lo que me asombra ciertamente, sobre todo por su aparición sin aparente limitación en cualquier tipo de publicaciones al alcance de todo el mundo. Las frases empleadas, claro está, eran puros eufemismos, por decirlo de forma suave, pero a buen entendedor pocas palabras le eran necesarias. Ante esto, me pregunto si existiría algún tipo de normativa para el caso, o su venta era completamente libre y, sobre todo, lo que más me intriga es su posible composición quimica, de lo que no he encontrado referencia alguna todavía. Verdaderamente, su uso suena peligroso, por mucho que la publicidad afirmara lo contrario. En la tesis doctoral del año 2002 presentada en la UCM por Susana de Andrés del Campo, bajo el título Estereotipos de género en la publicidad de la Segunda República Española: Cronica y Blanco y Negro, se cita también el producto:
Durante todo el período circunscrito entre 1931 y 1936 se anuncian las Perlas Femi, “para la suspensión de la regla”, unas píldoras abortivas sin descripción de la composición. Primero aparecían discretamente, entre otros anuncios modulares por palabras y sin identificación del anunciante ni la agencia en los anuncios, pero en 1935 ocupaba ya el tamaño de un faldón, y sin necesidad de mayor texto explicativo, simplemente decía “Señora: recuerde. Perlas FEMI. De venta en farmacias”. En algunos de los reclamos se identificaba el concesionario, denominado con toda grosería “Bastard”. Junto a Femi, hacen su aparición otras marcas de abortivos como las perlas Victoria, las píldoras Fortam y las píldoras Floredal.
Más adelante, las perlas son citadas de nuevo:
Exclusivamente para la mujer se anunciaban el tónico astringente Tejero, y las Perlas Femi para la suspensión de la regla, ambiguo tratamiento éste, prescrito no se sabe si para los desarreglos del período o abiertamente como píldora abortiva.
Y ahí queda mi sorpresa, ante la libertad con que se anunciaba y vendía algo que, a poco sentido común que se tenga, debía ser bastante peligroso de utilizar sin supervisión médica. Me quedo con la profunda duda acerca de su composición, intrigante asunto. Si algún lector de TecOb tiene alguna pista sobre este producto, sobre todo sobre la química detrás de él, no dude en dejar un comentario. El último recorte que presento sobre las Perlas FEMI, apareció publicado en La Vanguardia el día 2 de marzo de 1935.

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33 Comentarios
No se el porqué del asombro. Basta mirar cualquier revista de las denominadas “para mujeres” para ver productos de dudosa eficacia y seguridad.
Perlas FEMI, ¿píldoras abortivas?
Hay un producto que aparece con pertinaz insistencia en viejos periódicos, aproximadamente entre 1931 y el comienzo de la Guerra Civil. Se trata de las Perlas FEMI, destinadas al mercado femenino como su propio nombre indica, cuya publicidad se repet…
#Ksawery: El asombro viene de varias partes: La época, el grado de extensión de los anuncios de este producto, en periódicos regionales, locales, nacionales, revistas, no sólo para mujeres, y la fama que llegó a alcanzar el producto.
Tampoco hay que alarmarse mucho porque fuera una especie de píldora abortiva: en la II República, ese derecho estaba reconocido.
#Unpadre: No se trata de asombro, sino de cierta perplejidad, sobre todo por su forma de comercialización y su publicidad. En concreto, el venderlas por correo, sin control alguno, me resulta muy curioso.
alpoma, curioso es curiosísimo, sin duda.
Gracias por el apunte.
Eso sí, yo quería destacar que el aborto entonces era un derecho.
#Unpadre: En efecto, y gracias por destacarlo, en esa época fue un derecho reconocido. ANEXO: (Aunque controlado y legislado de forma regional, por ejemplo en Cataluña, ya al comienzo de la Guerra Civil).
Véase este comentario: http://www.alpoma.net/tecob/?p=1182#comment-331301
Lo asombroso, como bien puntualiza Alpoma, es que por esa epoca se conocieran y utilizaran sustancias abortivas que funcionasen, esto es sin tremendos efectos colaterales, como se viene a decir muy efemisticamente ahora.
Por mi parte, sospecho que, o bien no funcionaban ni hacian nada, o bien a muchas mujeres les causaban grandes transtornos, pero tanto en uno como en otro caso, el obscurantismo dominante, aun hoy en dia, sobre “esas cosas de las mujeres” determinó que nadie dijera ni mu, o que tan siquiera hiciera gesto de saber de que iba o podia ir el asunto, ya que el mero dar muestra de conocimiento o tan siquiera interes por esa clase de asuntos era reo de sospecha respecto a fantasias infames.
Hay 200 productos peores entre las publicidades de muchisimas revistas, solo que te pintan la publicidad muy bonita y dices “oh, parecen profesionales”. soulheroes.com
Ah, y aborto en ciertos casos SI
Como curiosidad puedo aportar que la patente britanica GB191510877 de 1916 hace referencia a un destilado capaz de inducir la menstruacion. Lamentablemente los metodos de analisis quimico de la epoca eran bastante precarios y solo dice que el compuesto o la mezcla de compuestos “is a lecithin albumin”, lo cual no aclara demasiado cual es la naturaleza exacta de dicho extracto.
#Ariano: Muchas gracias por la información, aunque tienes razón, no es muy específico, pero puede resultar orientativo.
Sin duda es curioso el gran despliege publicitario en esa epoca ….pero tal vez tengamos una mala impresion, sobre todo despues de aclarado el punto de ser el aborto un derecho en ese tiempo ….
En fin …..esperaremos a ver si alguien puede arrojar mas informacion sobre el tema.
Salu2
El dibujo de la fiesta de disfraces del último anuncio no deja lugar a dudas, eran píldoras abortivas.
También me sorprende que las hubiera en esa fecha, pero es por la deformación profesional que también parece que te ha afectado a tí. Una cosa es comprender el mecanismo y a partir de ahí diseñar un compuesto y otra es conocer un compuesto que provoca una consecuencia.
Los extractos vegetales abortivos son conocidos desde hace muuuuucho tiempo. No descartaría que las citadas píldoras no fueran otra cosa que polvos de Cólquico o Tanaceto.
#Ponzonha: Comparto tu opinión, pero en ese caso, la cosa podía ser bastante peligrosa, una locura el venderlo libremente por correo.
Muy interesante, si señor.
Lo más probable es que en caso de que se presentarán síntomas adversos, no se reconociera abiertamente que fue a causa del uso de estas “píldoras abortivas”. Puede que en la II República se reconociera el derecho al aborto, pero dudo que el tema no fuera tabú y la Iglesia presionará en su contra.
Que no se tome en ningún momento como que estoy de acuerdo.
Pero no sería el primer producto que se lanza al mercado sin saber cuales son los efectos secundarios. ¿No vendían cajas para probarse zapatos o blanqueadores de dientes aprovechando la radiactividad?
No he podido encontrar la composición, ni siquiera una pista, pero por lo visto no era una empresa que se ocultara precisamente; participaban incluso en concursos de carrozas, como puede verse en este artículo de La Vanguardia
http://hemeroteca.lavanguardia.es/preview/1935/03/01/pagina-9/33132939/pdf.html
¿Alguien se imagina la que se podría montar hoy en día ante una situación como esta? Como cambian los tiempos…
A propósito de anuncios publicitarios ambiguos sobre temas femeninos controvertidos, hay un libro (“Technology of orgasm” creo recordar que se llama) de lo más ilustrativo. En las revistas circa años 30 del s.XX los vibradores se venden como ‘masejeadores’ que permiten recuperar ‘la alegría de vivir’… Saludos!
El tema de eliminar las “interrupciones de la regla” es bastante antiguo, creo que ya se hacia en la antigua Grecia y luego se convirtio en una de las especialidades de las brujas. Desconozco la composicion de las pociones, pero tengo entendido que hay plantas de efectos abortivos, por lo menos, en leyenda. De la efectividad y las repercusiones para la salud tampoco puedo hablar.
David, lo que hoy llamamos vibradores se invento en el siglo XIX, precisamente en un momento muy improbable, la Inglaterra victoriana. Claro que por algo el siglo XIX es la epoca del maquinismo
Otra cosa muy improbable del XIX (desde nuestro punto de vista) es un vino con cocaina que llevaba en la etiqueta el retrato de uno de sus mayores clientes: el Papa Leon XIII
“Eso sí, yo quería destacar que el aborto entonces era un derecho. ”
Esto merece la pena ilustrase con un enlace o una referencia. El aborto como derecho es una aberración política y jurídica, posible como tantas que sucedieron durante la segunda república, pero algunas mamarrachadas tan propias del zapaterismo no las cometían entonces.
#Abortero: Por supuesto, merece ilustrarse, porque puede inducir a error. Soy consciente de que la palabra “derecho” seguramente está fuera de lugar, porque en realidad en la República lo que se hizo fue aparcar el tema o mirar para otro lado, sin legislación específica como tal, salvo ciertas normativas regionales. Sobresale la catalana, aunque fue efectiva en el 37, ya en plena Guerra Civil, aunque hacía años que se consideraba como algo “normal”, al menos desde ciertos puntos de vista políticos. Véase por ejemplo:
http://tinyurl.com/mlmurb
Como puede verse, incluso así se contemplaba un control estricto de proceso, de ahí la sorpresa de la venta completamente libre de diversos tipos de abortivos.
Eso es otra cosa completamente diferente aunque en el enlace también está esa cosa de autodarse la razón en base a adjetivos guay, como “la más progresista” cuando incluye nada menos que la anticoncepcion o la prescripción facultativa (adiós derechos individuales de la madre y tal vez de alguien más, que no parecen nada demasiado progresista). Pero, en efecto, no hablan de derecho a abortar, que es una aberración o, mejor dicho, una perversión del concepto de “derecho”, cosa que le encanta hacer al demagogo circunflejo.
#Abortero: Naturalmente, pero el problema es que la concepción que de este tema se tenía en la Segunda República, por cierto ámbito, se acercaba mucho al “derecho”, o así lo consideraban, aunque legalmente no se llegó a ello. De todas formas este hilo se dedicaba a las perlas FEMI, de las que no he podido encontrar mucha más información, salvo la constatación de que ése y otros abortivos se consideraban “legales” y de libre disposición, algo sorprendente, al menos para mí.
“El aborto como derecho es una aberración política y jurídica, posible como tantas que sucedieron durante la segunda república, pero algunas mamarrachadas tan propias del zapaterismo no las cometían entonces. ”
fascista ignorante…
josemi, una de las plantas que utilizaban, y que se ha utilizado hasta hace no muchos años era la ruda, olorosa, huele como a cera, pero muy fuerte.
En un pueblecito de unos amigos en el monte, justo en la puerta de la casa de la mal llamada “bruja”, a la que asesinaron los picoletosHDP por alimentar a los maquis del monte, crece mogollón de ruda y mas plantas no muy usuales, al menos no muy usuales de plantar.
En una nota algo tangencial, decir que Susana de Andrés del Campo se equivoca cuando califica de grosera la apelación de “Bastard” del concesionario. “Bastard” (y más frecuentemente “Bastardes”) son apellidos catalanes, que si bien no se dan con mucha frecuencia, tampoco tienen nada de raro.
#Mar: Te agradezco mucho la acotación, porque me resultaba curiosa la afirmación que aparece en esa Tesis sobre la denominación del concesionario. Posiblemente se aproxime mucho más a la realidad ésta forma de verlo que la de pensar en una acción grosera.
Triste ver como un articulo curioso se convierte en campo de batalla de abstrusos politizados que solo saben acusarse e insultarse. Gracias por tus siempre bien fundamentados articulos.
#Álvaro: Gracias por tu comentario.
La industria química actual, vendían en el siglo XIX, láudano, y otros opiáceos, incluso alguna bebida refrescante, contenía una cierta cantidad de sustancias hoy prohibidas.
El alabado ácido ascórbico. en gran exceso, puede presentar propiedades abortivas, pero lo verdaderamente increíble, es que la progesterona de orina de yegua, se vendía en China hace mas de mil años y que la primera planta extinguida en tiempos del imperio romano, era precisamente una planta abortiva.
Pocas cosas nuevas bajo el sol y mucho conocimiento perdido en aras de una ciencia oficial, patentes, …
Donde se adquieren estas perlas femi para que la regla llegue mas segura estoy desperada
dijame donde las vendem
Alpoma, has pensado en crear una sección de “Comentáridos” como tiene el Paleofreak?
Aunque el comentario de Caro, me preocupa más que darme gracia.
#Marfil: Pues sí, lo he pensado, pero siempre lo dejo aparcado, sobre todo porque los “comentáridos” que le caen a Paleofreak suelen ser mucho más sorprendentes que los de TecOb.