Leviatanes de metal

Una pena, tantas ideas y temas aparcados y tan poco tiempo para escribir, al menos en el blog, porque el poco tiempo libre que me resta lo estoy dedicando estos días a pulir dos libros que, si todo sale bien, serán editados a lo largo de 2009. Adelanto que uno es el prometido desde hace tiempo, Crononautas, pero con un enfoque muy diferente a como lo pensé inicialmente. El otro es una sorpresa, así que no diré nada de nada hasta que nazca, eso si no muere antes de ser alumbrado, que todo pudiera suceder. Vale, no más divagaciones, voy a aprovechar un minuto para traer a TecOb dos recomendaciones, dos visitas que, con bastante seguridad, serán de interés para quienes suelen leer este blog.

Al igual que el legendario monstruo de los mares, el temible Leviatán, la humanidad ha creado sus propias pesadillas en forma de artilugios que superan, con mucho, la potencia destructora del animalejo bíblico. Son terribles, pero a la vez intrínsecamente bellos en su construcción y en la tecnología empleada para ello. Gracias a esta impresionante galería fotográfica obra de Martin Miller, podremos conocer las entrañas y el siniestro atractivo de diversas armas de destrucción masiva, desde una bomba atómica clásica, a un ICBM:

Weapons of Mass Destruction, a Visual Perspective | Vía Wired Danger Room

img

Y, como complemento a lo anterior, aquí está el sorprendente concepto de los cargueros submarinos, gracias a gCaptain:

Russian Cargo Submarine – Bizarre Maritime Technology


En esta misma categoría:

7 Comentarios

16.01.09

En cuanto termine (he de iniciar todavía, la semana que viene), un ciclo de anotaciones sobre el libro “L’escola contra el món” de Gregorio Luri, prometo comprar el anterior tuyo de los herejes y, si me gusta -como intuyo- escribir una anotación prolija, como he prometido otras veces (mal cumplidor que soy, siempre liado en otras cosas menos trascendentes para cultivar mi espíritu, un tanto desalmado).

Y si no es así, que arda en la hoguera blogosférica, ea.

Nota: quien tú ya sabes justo anda muy liado estos días, así que me pidió dispensa epistolar.

16.01.09

#maty: Voy a ser directo: Herejes de la Ciencia no merece que pierdas el tiempo anotando nada, es un libro inmaduro, no me gusta ni a mí, sólo tiene cinco años pero en muchas partes se ha quedado anticuado. Básicamente fue algo así como TecOb antes de la era de los blogs, un libro de “curiosidades” pero con un estilo bastante soso. No es que considere que sea un libro malo, ni mucho menos, pero tampoco merece más que una lecturilla superficial. Es más, a pesar de que intenté ser cuidadoso con los datos, en una época en la que todavía sólo me documentaba en bibliotecas físicas, no “virtuales”, he descubierto en alguna relectura ciertos errores, menores, pero errores a fin de cuentas que me ponen de los nervios. En conclusión, hay por ahí joyas que merecen mucho más que mi primer librillo el gastar un poco de ese preciado bien que es el tiempo. En cuanto a mis nuevos libros, estoy siendo cuidadoso, pero ya verás como también meto la pata, es marca de la casa. :-)

17.01.09

Pues entonces esperaré al segundo, pero la promesa es la promesa (y además los buscadores la fijan, así que…). Hablando de libros, mañana toca visita a la Biblioteca Pública de Tarragona para devolver cuatro y coger otros tanto.

Mientras tanto, haz el favor de crear una cuenta gratuita en Spotify, un servicio de radio musical que aconsejo encarecidamente a TODOS: https://www.spotify.com/en/get-started/

17.01.09

#maty: llegas tarde con el consejo, hace tres días que disfruto de Spotify. Sobre libros, tiempo habrá de hablar, o mejor, de escribirnos con calma.

19.01.09

Respecto a las armas de destrucción masiva, ya lo dijo el poeta Rilke: “La belleza se halla en las cosas terribles”. No dejan de ser una prueba del ingenio humano, aunque mal aplicado al caso. La más impresionante me parece “The Gadget” (La prueba Trinity de la primera bomba atómica), aún más que Fat Man y Little Boy, ya que al ser una prueba The Gadget no tuvo que ser arrojada de ningún bombardero sino que simplemente se colocó en una torre de acero de 20 metros y toda su estructura está visible ya que no necesitaba ningún tipo de forma aerodinámica que la recubriera.

Fat Man debería ser prácticamente igual por dentro, ambas son bombas nucleares de Plutonio cuyo mecanismo de detonación era por implosión –Little Boy tenía un mecanismo distinto y su material era Uranio– y en The Gadget se puede ver la perfecta simetría de la forma esférica usada para la implosión. Otra cosa es que en la fotografía del link no esta completamente ensamblada, aquí la podéis ver ensamblada completamente antes de la prueba:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/cf/Trinity_Gadget.png

Aparte de la forma esférica mantiene gran parte de los cables al aire, lo que termina de darle ese aspecto “terrible”…

Son siniestras y no siempre lo siniestro es hermoso. Es importante, eso si.

Interesantísimo lugar este

Dichosos lugares interesantes

[...] Ir a la fuente [...]

Escribe un comentario

* Nombre, E-mail y comentario son requeridos.
(Tu correo no aparecerá publicado.)






Tecnología Obsoleta, blog personal de Alejandro Polanco Masa. Soy autor de varios ensayos de divulgación científica como Herejes de la ciencia (2003) o Crononautas, los viajeros del tiempo (2011) y una novela, El viaje de Argos (2012). Consultor TIC en Arbotante Patrimonio e Innovación, empresa localizada en el Parque Científico de la Universidad de Valladolid.
[Más información]

Suscríbete por e-mail

Patrocinado por

Archivos

Categorías

El viaje de de Argos

el-viaje-de-argos_9788448004996.jpgDescubre mi nuevo libro
Una novela a medio camino entre la ciencia ficción y la novela histórica, en la que sus personajes nos llevan por un escenario mágico y real al mismo tiempo, un viaje que recorre algunos de los capítulos más apasionantes de la historia del mundo.